RENOVACIÓN DEL PACTO DE DIOS

Nehemías 9:22-38

«A causa, pues, de todo esto, nosotros hacemos fiel promesa, y la escribimos, firmada por nuestros príncipes, por nuestros levitas y por nuestros sacerdotes.» (38)

Dios fue clemente y misericordioso (22-31)

El pueblo repasó la historia de su nación desde el tiempo en que Dios gentilmente los trajo a la tierra prometida y sometió a todos sus enemigos. Recordaron que cada vez que se olvidaban de Dios y adoraban a otros ídolos y eran oprimidos por sus enemigos, Dios había sido clemente y misericordioso y los había liberado. Nuestro Dios, con gracia y misericordia, no nos trata como lo merecemos por nuestros pecados, sino que escucha nuestros clamores y nos libera para su buen propósito.

Dios fue justo y fiel (32-38)

Cuando las personas se volvieron arrogantes y olvidaron a Dios, especialmente a los reyes que Dios había levantado, él les permitió ir al exilio. El Dios Justo trajo juicio sobre ellos por sus pecados para purificar sus corazones y restaurarlos. En su fidelidad, él los trajo de regreso a su ciudad santa. Con todo no eran libres, sino esclavos que sufrían bajo gran opresión, porque Persia exigía un enorme tributo. Habiendo regresado a la ciudad santa, ellos prometieron vivir como su pueblo santo y renovaron su pacto con Dios su Rey.

Oración: Señor, ayúdeme a recordar su gracia a través de Jesús y a comprometerme a vivir como su pueblo Santo.

Una palabra: Recuerda la gracia de Dios y comprométete a servirle como pueblo del pacto de Jesús.