PABLO ANTE EL SANEDRÍN

Hechos 22:30-23: 11

“A la noche siguiente se le presentó el Señor y le dijo: Ten ánimo, Pablo, pues como has testificado de mí en Jerusalén, así es necesario que testifiques también en Roma.» (23:11)

Pablo cumplió su deber para con Dios (22:30-23:5)

El comandante llevó a Pablo ante el Sanedrín para averiguar por qué los judíos lo acusaban. Pablo les dijo que había cumplido su deber para con Dios con toda buena conciencia. Esto causó que el sumo sacerdote golpeara a Pablo, lo cual era contrario a la ley judía. Cuando Pablo trató de señalar esto, fue reprendido por hablar de tal manera al sumo sacerdote. Pablo se arrepintió de inmediato. Era un hombre de gran conciencia.

El Señor le dijo a Pablo que tomara valor (6-11)

El Sanedrín contenía tanto a los fariseos (que creían en la resurrección) como a los saduceos (que no creían). Pablo usó esto a su favor y declaró que estuvo en juicio debido a su esperanza en la resurrección. Esto causó un gran alboroto que requirió la expulsión de Pablo por su propia seguridad. Esa noche, el Señor se paró cerca de Pablo y le dijo: “¡Toma ánimo! Como has testificado acerca de mí en Jerusalén, también debe testificar en Roma”. Como el Señor estuvo cerca de Pablo en su momento de temor, también el Señor está con nosotros en nuestras pruebas.

Oración: Señor, sé que siempre está conmigo. Ayúdeme a tomar ánimo, sabiendo esto.

Una Palabra: ¡Toma valor! Testifica al Señor.