LEVANTARÉ SOBRE ELLAS A UN PASTOR

Ezequiel 34:1-31

«Y levantaré sobre ellas a un pastor, y él las apacentará; a mi siervo David, él las apacentará, y él les será por pastor». (23)

¿No apacientan los pastores a los rebaños? (1-10)

Dios pronuncia aflicciones a los líderes de su pueblo Israel. Ellos se aprovecharon: comieron, se vistieron, pero no cuidaron el rebaño. Los débiles no fueron fortalecidos, ni los enfermos sanados, ni los heridos vendados. Los extraviados se quedaron perdidos. Dios está en contra de tales líderes y los hace responsables. El deber más importante de los líderes es el de ser pastores (1P 5:2).

Yo mismo atenderé a mis ovejas (11-31)

Dios declara: «Yo apacentaré mis ovejas… haré volver al redil la descarriada; vendaré la perniquebrada, y fortaleceré la débil…» Él las protegerá y separará a las ovejas de los machos cabríos. Él hizo esto al levantar sobre ellos un pastor, su siervo David. Jesús es el Hijo de David, nuestro Buen Pastor (Jn 10:11, 16). Él cuida a las ovejas de Dios, librándonos (27) del pecado y de la muerte por medio de su muerte y resurrección.

Oración: Padre, gracias por enviar a Jesús como mi buen pastor. Ayúdeme a ser un pastor como él.

Una palabra: Sigue al único Pastor Jesús.