LA FIDELIDAD A DIOS Y A LA ESPOSA

Malaquías 2:10-16

“¿No hizo él uno, habiendo en él abundancia de espíritu? ¿Y por qué uno? Porque buscaba una descendencia para Dios. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales para con la mujer de vuestra juventud.” (15)

Judá ha sido infiel (10-12)

Dios no solo había creado a los israelitas, sino que también estableció un pacto con ellos. Dios era su Padre, lo que significaba que tenían un vínculo especial de alianza entre ellos. Pero los israelitas fueron infieles el uno al otro. Su infidelidad hacia Dios y entre sí se expresó al casarse con mujeres que adoraban a los ídolos. Malaquías oró para que aquellos que se casaron fueran expulsados ​​de la comunidad del pacto.

Perteneces a Dios (13-16)

La gente inundó el altar con sus lágrimas porque Dios ya no aceptaba sus ofrendas. Preguntaron: «¿Por qué?» La respuesta fue simple: los hombres se divorciaron de las esposas de su juventud para volver a casarse. El SEÑOR comparó el divorcio con cometer violencia contra la esposa. Dios odia el divorcio. El matrimonio es una unión física y espiritual establecida por Dios con el propósito de producir descendencia piadosa. Por lo tanto, el divorcio es una afrenta a Dios y su pacto.

Oración: Señor, proteja el matrimonio, especialmente entre los cristianos. Ayúdenos a serle fiel.

Una Palabra: Honra tus convenios.