DIOS JUZGA A TODOS LOS QUE SE JACTAN CONTRA ÉL

Ezequiel 35:1-15

«Y os engrandecisteis contra mí con vuestra boca, y multiplicasteis contra mí vuestras palabras. Yo lo oí». (13)

«Tuviste enemistad perpetua» (1-9)

Cuando Dios llevó a cabo su juicio contra Israel, Edom vio esto como su oportunidad y atacó a su antiguo enemigo, derramando su sangre. Dios profetizó el juicio contra ellos: serán asesinados y quedarán desolados para siempre, y se reveló a sí mismo como el SEÑOR. Cuando Dios disciplina a otros por sus pecados, no es el momento de suscitar la antigua hostilidad y tomar ventaja. Dios quiere que amemos y perdonemos.

«Os engrandecisteis contra mí» (10-15)

Edom estaba contando a dos países como suyos (Israel y Judá), pero no reconoció que el Señor estaba allí. Su jactancia no era contra la gente sino contra Dios, y él los juzgaría por ello. El pecado es contra Dios. Su juicio contra Edom es una advertencia para que vivamos ante Dios humildemente.

Oración: Padre, usted ve, escucha y lo sabe todo. Ayúdeme a confiar en usted y en sus juicios, y a vivir humildemente, consciente de su presencia y soberanía.

Una palabra: Dios se opone a los orgullosos.