ABRAHAM LLAMÓ AL DIOS ETERNO

Génesis 21:22-34

«Y plantó Abraham un árbol tamarisco en Beerseba, e invocó allí el nombre de Jehová Dios eterno.» (33)

Dios está contigo (22-24)

La bendición de Dios sobre Abraham era muy obvia. Dios le dio a Isaac a sus 100 años de edad. El rey Abimelec y Ficol, príncipe de su ejército, vinieron y confesaron: «Dios está contigo en todo cuanto haces.» Ellos querían hacer un tratado con Abraham y sus descendientes para siempre. Abraham arregló los conflictos del ‘pozo’ cerrado por los sirvientes de Abimelec. Así que hicieron un trato sobre el ‘pozo’ y acordaron respetarse mutuamente y declarar a sus descendientes. Ese pozo se llama Beerseba, significa «Siete pozos». Cuando Dios está con nosotros y nosotros estamos con el Señor, nuestra vida será victoriosa y nuestros descendientes serán prósperos.

Llamando el nombre del Dios eterno (33-34)

 Allí, Abraham plantó un árbol tamarisco. Él invocó el nombre de Jehová, el Dios Eterno. Él se quedó mucho tiempo entre los filisteos hostiles. Abraham no se aferró a las cosas de este mundo. Su esperanza estaba en Jehová, quien es Dios eterno. Su éxito, la bendición de Dios, la envidia de los enemigos, y nada podía cambiar su amor por la eternidad y el Dios eterno.

Oración: Señor, gracias por bendecirnos, como usted bendijo a Abraham, en todo lo que hacemos. Sin embargo, ayúdenos a poner nuestra esperanza en Dios que es eterno.

Una palabra: ¡Dios es eterno, nosotros también lo seremos!