Deuteronomio 33:1-29
Versículo clave: 33:29
Moisés bendijo a Israel antes de morir. ¿Quiénes son los israelitas? Ellos son un pueblo en medio de los cuales Dios descendió para darles su ley. La ley es la heredad para la congregación de Jacob, es la más preciosa de todas las cosas. Moisés bendijo a cada tribu. Deseó a Rubén que viviera y se multiplicase. Judá sería líder que pelearía por el pueblo. Leví sería la tribu que enseñaría los juicios y la Palabra de Dios a Israel, asimismo sería la encargada de ofrecer sacrificios. Ellos, como líderes espirituales, debían consagrarse a la misión que Dios les había encargado, más que a cualquier otra cosa. Moisés oró por la autoridad espiritual y bendición sobre ellos. Benjamín, el menor, sería amado de Dios y habitaría confiado cerca de Él. José recibió bendición en todos los aspectos, misma que marcaría la diferencia entre él y sus hermanos. Sus descendientes se multiplicarían en miles y en millones, y serían exaltados por su majestuosidad, vigor y valentía. Zabulón saldría a mares. Iscar se alegraría en sus tiendas. Estos dos últimos llevarían una vida diferente uno de otro, pero servirían a Dios y se gozarían de la bendición. Gad poseería vasto territorio e iría adelante en la guerra de conquista, tal como un león. Conforme a la justicia, eligieron su heredad antes que las otras tribus, pero harían todo lo posible para ser responsables con lo comunidad. Aser prosperaría y viviría confiadamente, también sería el amado de sus hermanos.
Israel tiene otro nombre, Jesunán, que significa ¨Justo¨. El Dios grande lo ayudará cada momento. Dios mismo será su refugio, lo sostendrá con su brazo y espantará a los enemigos. Si Dios está con él, nadie puede hacerle mal. Israel, pueblo a quien Dios guarda, protege y está con él, es bendito.
Aplicación: ¿Eres bendito?
Una palabra: ¡Quién sino tú que recibiste la salvación de Jehová!