LA MUERTE DE ABSALÓN

2 Samuel 18:1-18 (15)

Hasta el momento, David había actuado de una manera pasiva contra los rebeldes, pero decidió actuar activamente. El pueblo se conmovió y se opuso a su participación en la guerra. David les siguió pero les encargó rigurosamente a los generales que no mataran a su hijo Absalón. Este Absalón había querido matar a su padre David, sin embargo David aun lo amaba. Nosotros nos rebelamos muchas veces contra Dios, cegados por las codicias, pero nuestros Dios aun nos ama.

A medida que iba avanzando la guerra, los hombres de Absalón se iban debilitando e iba aumentando el número de los muertos en su ejército. El bosque de Efraín era el pantano del juicio de Dios, pues allí murieron 20 mil hombres del ejército de Absalón, y él se enredó en la encina por su cabello. El soldado que se acordó del encargo de David no se atrevió a matarlo, pero Joab lo ignoró y lo mató despiadadamente. Joab tenía su interés político.

El final de Absalón fue una tragedia miserable, su cuerpo muerto fue arrojado en un pozo del bosque y grandes piedras sobre él fue su sepultura. En su vida él había levantado un monumento en su honor, pero su final fue una tragedia. Además su cabellera, la cual era su orgullo, fue la causa de su destrucción. La sublevación de mala intención de Absalón terminó en una tragedia. La sublevación de Absalón no era simplemente una traición y rebelión contra su padre David, sino contra Dios, de manera que en ninguna manera podría haber salido bien. La intención del malo nunca puede triunfar.

“Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu” (Proverbios 16:18)

Aplicación: ¿cuál es el final del hombre que se enaltece?
Una palabra: Glorifica solo a Dios.

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