LA GLORIA DE DIOS ABANDONA EL TEMPLO

Ezequiel 10:1-22

“Entonces la gloria de Jehová se elevó de encima del umbral de la casa, y se puso sobre los querubines.” (18)

El resplandor de la gloria de Jehová (1-5)

El templo de Dios era el lugar de la morada de Dios entre los israelitas. Dios quiso gobernarlos, y su trono y su morada son verdadera gloria. Para el pueblo de Israel esta debe ser su única adoración. Desde el tabernáculo en el desierto Dios llenó su morada de gloria. Su palabra y su voz hacen que su pueblo sea radiante, pero sólo cuando lo escuchan y le obedecen.

La gloria se aparta (6-22)

En su visión Ezequiel volvió a ver al hombre en lino y también querubines. Ahora los querubines se elevaban. Entonces la gloria de Dios partió del templo. Aparte de Dios, no hay gloria. Este fue el pronunciamiento más temible de todos.

Oración: Señor, ayúdeme a adorarle sólo a usted y a conocer su gloria.

Una palabra: Busca la gloria de Dios.