LA FAMILIA DE BOOZ Y RUT

Rut 4:1-22

“Y dijeron todos los del pueblo que estaban a la puerta con los ancianos: Testigos somos. Jehová haga a la mujer que entra en tu casa como a Raquel y a Lea, las cuales edificaron la casa de Israel; Y tú seas ilustre en Efrata, y seas de renombre en Belén.” (11)

El pariente-redentor (1-12)

Había, sin embargo, un pariente más cercano que Booz, que tenía el primer derecho de redención. Cuando Booz le contó sobre la propiedad de Elimelec, él quiso redimirlo. Pero cuando se enteró de que debía casarse con la viuda de un pariente muerto, se retractó. Booz contó el costo y se convirtió en el pariente-redentor. Su acto de redención nos recuerda a la gracia de Dios. Los ancianos bendijeron su matrimonio. Raquel y Lea, esposas de Jacob, lucharon entre sí, pero construyeron Israel (Gen 29-30). Tamar, como Rut, hizo algo difícil para preservar la familia de Judá (38). El matrimonio de Booz y Rut se estableció en el fundamento de la historia de Dios.

Dios usa y bendice a la familia de Rut (13-22)

El dolor de Noemí se volvió alegría. Ella estaba llena. Rut era mejor que siete hijos, y Dios le dio a Rut y a Booz un hijo. Su nombre era Obed. Él fue llamado el hijo de Naomi. Rut, una mujer gentil que vivió por la fe, se convirtió en fuente de bendición para su suegra y para la nación. El hijo de Rut se convirtió en el abuelo de David, el gran rey que unificó a Israel, extendió sus fronteras y la trajo a su edad dorada.

Señor, gracias por bendecir la fe y fidelidad de una mujer. Ayúdame a aprender la fidelidad de Rut.

Una palabra: Dios bendice la fidelidad