“CIERTAMENTE JEHOVÁ NOS LIBRARÁ”

Isaías 36.1-22

“Ni os haga Ezequías confiar en Jehová, diciendo: Ciertamente Jehová nos librará; no será entregada esta ciudad en manos del rey de Asiria. (15)

“¿En quién confías? (1-10)

Isaías puso esta sección de narrativa (36-39) como un puente entre las profecías sobre la invasión asiria y las profecías sobre la cautividad en Babilonia. La liberación de Dios sobre Jerusalén da esperanza para la gente de ambos tiempos, y es un anuncio de la última victoria de Jesús. Asiria ya había conquistado a Israel del Norte, y todas las ciudades de Judá, y ahora estaba sitiando a Jerusalén. Las palabras del Rabsaces tenían la intención de agitar a Ezequías para que se rindiera y se sometiera a Senaquerib, quien quería una victoria rápida. Egipto no podría salvarles. Asiria era el instrumento de Dios. ¿En quién podría depender Ezequías?

¿Cómo podría Jehová librar a Jerusalén? (11-22)

Ezequías no se agitó, sino que dijo a su pueblo: “Ciertamente Jehová nos librará, no será entregada esta ciudad en manos del rey de Asiria.” Así que el Rabsaces desafió a la gente de la ciudad, sembrando miedo y duda, tratando de levantar una rebelión contra su rey y blasfemando contra Dios. Así es como trabaja Satanás. Pero el pueblo de Dios no le escuchó, sino que confió en su rey y Dios.

Padre, ayúdeme a confiar en usted y no escuchar la voz de Satanás que siembra miedo y duda.

Una palabra: Confía en Dios.