¿Y CÓMO ESCAPAREMOS NOSOTROS?

Isaías 20: 1-6

“Y dirá en aquel día el morador de esta costa: Mirad qué tal fue nuestra esperanza, a donde nos acogimos por socorro para ser libres de la presencia del rey de Asiria; ¿y cómo escaparemos nosotros?” (6)

Jehová habló por medio de Isaías (1-5)

Asdod, una ciudad en el camino de Asiria a Egipto fue capturada. En ese tiempo, Jehová habló por medio de Isaías a su pueblo, como una “señal y presagio” (8:18), mandándolo a estar desnudo y descalzo por tres años. Isaías obedeció, conociendo el corazón de Dios para ayudar a su pueblo al ilustrarles la verdad. Reveló que en Etiopía y Egipto, donde muchos confiaron en derrotar a Asiria, serían tomadas cautivas. Aquellos que confiaron en ellos también serían avergonzados.

“Mirad qué tal fue nuestra esperanza…” (6)

En ese día la revelación vendría a las personas, mientras ellos veían a los egipcios y etíopes ir desnudos ante ellos: “Si esto ocurrió con aquellos en quienes confiamos vencerían a Asiria, ¿cómo escaparemos nosotros?” Esa es la pregunta correcta. La respuesta es Jehová solamente. Cuando el rey Ezequías confió en el Señor, Jerusalén no fue asolada por el reino de Asiria.

Padre, ayúdame a escuchar tu palabra y a confiar en ti solamente durante los tiempos tumultuosos.

Una Palabra: Descansa en Jehová, no serás abatido.

LOS EGIPCIOS ADORARÁN A JEHOVÁ

Isaías 19: 1-25

“Y Jehová será conocido de Egipto, y los de Egipto conocerán a Jehová en aquel día, y harán sacrificio y oblación; y harán votos a Jehová, y los cumplirán.” (21)

No aprovechará Egipto cosa que haga (1-15)

Era tentador confiar en el poder de Egipto mientras Asiria conquistaba el mundo. ¿Es Egipto más grande que Dios? Cuando Él prontamente vino a juzgarlos: su confianza en los ídolos y en su cultura fallaron. El Nilo, la fuente de su economía e industria, se secaría, devastándolos. Sus gobernadores y sabios se desvanecerían. No había nada que Egipto pudiese hacer para resistir la voluntad de Dios. No podemos confiar en ídolos, ni en la cultura, economía, ni en los gobernantes, sólo en la mano del Dios Todopoderoso.

Jehová dice: “Bendito el pueblo mío, Egipto” (16-25)

El juicio de Dios sobre Egipto tiene un propósito redentor. En ese día: ellos se humillarían, se volverían a Jehová y lo adorarían, clamando a él, y el Señor los sanaría y los haría una bendición, junto con Asiria e Israel.

Señor, vuélvenos de los ídolos de nuestra nación. Ayúdanos a adorarte y ser una bendición para el mundo.

Una Palabra: Conoce a Jehová.

CRISTO RESUCITADO APARECE A SUS DISCÍPULOS

Lucas 24: 36-53

“Y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.” (47)

Miren mis manos y mis pies (36-43)

Cristo resucitado se apareció a sus discípulos mientras ellos hablaban acerca de todos los reportes acerca de él. El miedo los controló, y ellos confundieron al Cristo resucitado con un fantasma. Para ayudarlos, Jesús les preguntó por qué ellos tenían tanto miedo y duda. Entonces, él les mostró la evidencia de sus marcas, por los clavos, en sus manos y pies. Nadie más murió en una cruz por ellos. Él los dejó tocarle y ver que estaba vivo. Luego, él comió algo de pescado. Jesús entiende nuestros temores y viene a nosotros donde estemos y nos ayuda a creer.

Ustedes son testigos de estas cosas (44-53)

Seguidamente, Jesús los ayudó a recordar sus promesas y las Escrituras. Entonces, sus mentes fueron abiertas, y Jesús ayudó a sus discípulos a entender el significado de su muerte y resurrección. Era la voluntad de Dios impartir el perdón de pecados a todas las personas de todas las naciones que se vuelven a él en arrepentimiento. Ahora, los discípulos debían ser sus testigos, fortalecidos con poder del Espíritu Santo. Por último, Jesús ascendió a los cielos, dándoles a sus discípulos la esperanza viva de encontrarlo nuevamente en su reino. El gozo verdadero llenó sus corazones, y ellos pudieron alabar a Dios en su templo.

Señor, abre mi mente para entender tu plan de evangelización y dame la autoridad para ser tu testigo.

Una Palabra: Predica el perdón de pecados a todas las naciones.

EN EL CAMINO A EMAÚS

Lucas 24: 13-35

“¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria?” (26)

¡Qué tardos de corazón son para creer! (13-27)

Tan pronto como pudieron, dos discípulos huyeron a Emaús. Cristo resucitado se les apareció en el camino, escuchando sus luchas amablemente y reprendiéndolos fuertemente por su incredulidad. Desde Moisés hasta los profetas, explicó como las Escrituras han sido cumplidas respecto a él. Cuando estamos en profunda angustia necesitamos estudiar más profundamente la Biblia. Alabado sea Jesús que fue un Pastor, un Amigo y un Maestro de la Biblia para sus discípulos en el tiempo de necesidad.

¿No ardía nuestro corazón en nosotros? (28-35)

Cuando llegaron a Emaús, Jesús hizo como si iba más lejos. Pero los dos discípulos no querían que el estudio bíblico terminara. Ellos vehementemente instaron a Jesús a quedarse con ellos y él lo hizo. Jesús va a donde quiera que sea invitado. Cuando Jesús partió el pan y dio gracias, ellos recordaron a su Señor y sus ojos fueron abiertos para ver al Cristo resucitado. Ellos exclamaron como sus corazones estaban ardiendo mientras Jesús explicaba las escrituras. Ellos retornaron a Jerusalén con alegría siendo testigos de la resurrección. Cuando tengamos miedo y estemos en problemas, es tiempo de estudiar la Biblia profundamente hasta que nuestros corazones estén ardiendo y encontremos a Cristo personalmente y restauremos nuestro llamado como sus testigos.

Señor, perdona mi incredulidad. Ayúdame a conocerte por medio de tus palabras cuando tenga temor y esté en problemas.

Una Palabra: Encuentra a Cristo resucitado por medio del estudio bíblico.

JESÚS HA RESUCITADO

Lucas 24: 1-12

“No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló, cuando aún estaba en Galilea.” (6)

No está aquí, sino que ha resucitado. (1-8)

Al amanecer del día domingo, las mujeres que seguían a Jesús fueron a la tumba con las especias, pero encontraron que el cuerpo de Jesús no estaba. De repente dos ángeles aparecieron y las reprendieron por buscar entre los muertos al que vive. Los ángeles proclamaron las buenas nuevas de la resurrección: “¡Él no está aquí, sino que ha resucitado!” Esta es la más grande historia jamás contada. La resurrección de Jesús es el mensaje de esperanza glorioso para la raza humana. El ángel les recordó las palabras de Jesús profetizando su arresto, crucifixión y resurrección. Entonces ellas recordaron las palabras de Jesús. Nuestra fe de resurrección debe estar basada en las palabras de Jesús.

Los lienzos solos (9-12)

Las mujeres fueron inmediatamente a los discípulos y gozosamente reportaron que ¡Jesús ha resucitado! Pero los discípulos no les creyeron. Superando el horror de la crucifixión de Jesús, ellos estaban en shock y habían olvidado sus palabras. Sin embargo, Pedro fue hasta la tumba y encontró los lienzos solos que demostraban que Jesús se levantó de los muertos. Pedro había escuchado los testimonios de las mujeres y visto la tumba vacía y los lienzos solos, pero él sólo estaba maravillado de lo que había sucedido. Nosotros también necesitamos recordar las palabras de Jesús para poder creer.

Señor, ayúdame a creer y aceptar con un corazón renovado las buenas nuevas de la resurrección de Jesús basado en tus palabras.

Una Palabra: ¡Cree que Jesús ha resucitado!