UNA PIEDRA PUESTA POR FUNDAMENTO

Isaías 28:1-29

“por tanto, Jehová el Señor dice así: He aquí que yo he puesto en Sion por fundamento una piedra, piedra probada, angular, preciosa, de cimiento estable; el que creyere, no se apresure (16).’”

¡Ay de la soberbia de Efraín! (1-13)

Samaria fue conocida por su valle fértil y se llamaba una corona o una flor. Efraín representa el reino del norte. Confiados en su abundancia material, ellos eran ebrios que buscaban placer. En cambio, los que confiaban en el Dios Todopoderoso, tendrían un espíritu de justicia y una fuente de fortaleza. Los sacerdotes y profetas eran ebrios y se burlaban de la palabra de Isaías, pensando que ellos conocían mejor. Ellos serían enseñados en extraña lengua – el duro juicio de Asiria.

¡Ay de los príncipes de Jerusalén! (14-29)

Los líderes de Judá se burlaban y se jactaban de pactos hechos con falsos dioses, pensando que evitarían el azote del juicio. Sus mentiras y falsedades serían barridas. La piedra en Sión es la santa palabra de Dios, revelada por Isaías. Él que confía y obedece la palabra de Dios, no necesita temer porque sería como un agricultor fructífero que produce una cosecha en su tiempo. Vivir por la palabra Dios, da dirección y consuelo (23, 29).

Padre, permítame confiar solamente en tus palabras.

Una palabra: El plan del Señor es maravilloso.

CANTA ACERCA DE LA VIÑA

Isaías 27: 2-13

“Días vendrán cuando Jacob echará raíces, florecerá y echará renuevos Israel, y la faz del mundo llenará de fruto.” (6)

Jacob llenará al mundo de fruto (2-6)

Dios lloró por la viña en Isaías 5. Sin embargo, había un propósito redentor en ello. Él la riega y la cuida continuamente. Los espinos y cardos, enemigos del pueblo de Dios, se someterían también y harían la paz. De esta manera, el fruto de la salvación de Dios alcanzaría a todo el mundo, comenzando por Jacob. Esta es nuestra esperanza.

Su iniquidad será perdonada (7-13)

Jehová hirió a Israel para guiarlo al arrepentimiento, al contrario de las naciones a quien él hubiese barrido por atacar a Israel. El fruto del arrepentimiento sería remover todos los ídolos de la tierra. Luego de retornar del exilio, todos los ídolos fueron removidos de Israel. La generación de Isaías tendría que ver la ciudad desolada ya que eran personas que necesitaban creer a su Creador. En ese día, un día por venir, una gran trompeta será la señal para la reunión de los fieles de Dios uno por uno, para que vengan y adoren al Señor en Jerusalén.

Padre, gracias por cuidarme y hacerme fructífero. Ayúdame a dar el fruto del arrepentimiento hoy,

Una Palabra: Arrepiéntete y haz las paces con tu Creador

 

CONFÍA EN JEHOVÁ PERPETUAMENTE

Isaías 26:1 – 27:1

“Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos.” (4)

El camino del justo es rectitud (1-11)

La ciudad de Jerusalén, cuando fuese restaurada, sería una ciudad fuerte para salvación, y todos cantarían de la gloria de Dios. Aquellos que confían en él serán guardados en perfecta paz y Él haría ligero el camino del justo. ¿Qué caracteriza a los justos? Ellos andan en el camino de sus leyes. Él es el deseo de nuestros corazones; a quien desea nuestra alma. Sus juicios enseñan rectitud. En contraste, el malvado continúa haciendo el mal, abusando de la gracia. Ellos verían la mano del Señor y serían puestos en vergüenza.

Tus muertos vivirán (26:12 – 27:1)

El pueblo de Dios no podía vivir para el glorioso propósito para el cual Dios los llamó. Sus principales no podían ayudarles. Dieron a luz viento, y no podían traer salvación a la tierra. Sin embargo, Dios lo había conseguido, había aumentando el pueblo haciéndose glorioso. Él ha levantado a los muertos, trayendo salvación a todos por medio del evangelio de la verdad. Esperamos la expresión de su juicio en ese día, cuando la muerte (19), el pecado (21), y Satanás (27:1) serán destruidos.

Padre, eres el único que es Recto. Ayúdame a andar en tus caminos y estar en paz.

Una Palabra: Dios le da paz a los de firme mente.

NOS GOZAREMOS EN SU SALVACIÓN

Isaías 25: 1-12

“Y se dirá en aquel día: He aquí, éste es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará; éste es Jehová a quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación.” (9)

“Te exaltaré, alabaré tu nombre.” (1-5)

Con la visión del reino de Dios desde Sión (24:23), Isaías confiesa su alabanza a Dios, reconociendo sus maravillas en todo lo que ha hecho. Él ve la visión de las naciones viniendo al Señor (3), y su mano siendo una fortaleza para el pobre y el menesteroso. Nosotros también podemos encontrar razones para alabar al Señor cuando nos enfocamos en él y su fidelidad.

“Destruirá a la muerte para siempre” (6-12)

Jehová de los ejércitos en ese día dará un banquete para todos los pueblos, y destruirá para siempre al enemigo de todas las personas: la muerte. Él enjugará toda lágrima y justificará a todo aquel que puso su fe en él con completa salvación. Todo esto sería realizado en el evangelio de la muerte y resurrección de Jesús, y será puesto en efecto cuando él vuelva nuevamente en poder y gloria. Al mismo tiempo, sus enemigos, simbolizados en Moab, serán abatidos.

Padre, concédeme tu visión y tu esperanza en la venida de Jesús, que yo pueda alabarte y confiar en ti.

Una Palabra: Confiamos en él, y él nos salvó.

“GLORIA AL JUSTO”

Isaías 24: 1-23

“De lo postrero de la tierra oímos cánticos: Gloria al justo.” (16a)

“La ciudad quedó desolada” (1-13)

El juicio de Dios cubriría la tierra y todos serían juzgados por igual. La razón es que la tierra está contaminada por sus moradores quienes desobedecieron las leyes de Dios y quebrantaron el pacto. La ciudad de Jerusalén sería destruida por Asiria. Ellos no escaparían a esta maldición. Ellos cargarían con su culpa, y la ciudad sería enteramente vaciada. Sólo un remanente permanecería sobre la tierra (6, 13).

“Jehová de los ejércitos reinará en el monte de Sion” (14-23)

En el contexto de tal destrucción, ¿por qué cantaría el remanente canciones de regocijo? Sus voces, desde toda la tierra, cantarían: “¡Gloria al justo!” La devastación de la tierra sería vista como un acto justo del Santo Dios, en contraste con los actos crueles de Asiria. Sin embargo, Isaías, viendo las prevaricaciones a su alrededor, se lamentó. Él sabía que serían destruidos. Más aún, esto tampoco sería el fin. Jehová reinaría en Jerusalén. Anhelamos este glorioso día también.

Padre, tú eres el justo juez. Te alabamos y ansiamos tu venida.

Una Palabra: Exalta el nombre de Jehová.