Éxodo 2:11-22

Versículo clave: 2:17

Moisés mata a un egipcio y huye de Egipto (11-15)

Moisés era un príncipe de Egipto. Pero él también sabía que era un hebreo. Esto le provocaba un conflicto interno. Cuando vio a un egipcio golpeando a un esclavo hebreo, él decidió usar sus habilidades de combate para hacer justicia con sus propias manos. Así que él mató al egipcio y lo escondió. Al día siguiente, él trató de arbitrar a dos hebreos que peleaban. El que era culpable dijo: “¿Quién te ha puesto a ti por juez? ¿Vas a matarme a mí también?” Moisés tuvo miedo y huyó de Egipto. Por causa del homicidio, Moisés pasó a ser de príncipe a fugitivo. La forma de liderazgo de Moisés no era el método de Dios.

Moisés vino a su rescate (16-22)

Moisés el fugitivo rescató a siete pastoras de unos pastores malvados. Rescatar es mucho mejor que matar. Su padre Reuel (Jetro) invitó a Moisés a quedarse con ellos y le dio a Séfora como su esposa. Moisés llamó a su primer hijo Gersón, “forastero en tierra ajena”. Por 40 años Moisés apacentó las ovejas de Jetro. Los sueños de ayudar a su pueblo oprimido se desvanecieron. Pero Dios estaba preparando a este orgulloso y hábil príncipe para convertirse en un humilde pastor y libertador.

Oración: Señor, su camino es el correcto. Usted sabe lo que hace. Prepáreme como sea necesario para ser usado grandemente para su obra.

Una palabra: Rescata y ayuda según el método de Dios.