Génesis 2:1-7

Versículo Clave 2:7

Dios reposó en el día séptimo (1-3)

Dios completó su obra de la creación. Era perfecta; no había nada que le quedara sin hacer o necesitara cambio. Por eso Dios reposó y se conmemoró su obra en el día séptimo; El bendijo el día séptimo y lo santificó. Del mismo modo, el hombre debe finalizar su trabajo y guardar el día del Señor cada semana. Entonces la humanidad puede experimentar la bendición de Dios.

No había hombre para que labrase la tierra (4-6)

Esta historia de la creación se centra en la creación del hombre. No había arbustos ni árboles, tampoco había lluvia desde los cielos y no había nadie para labrar la tierra todavía. La tierra fue creada para el hombre y el hombre para que sea un mayordomo de la tierra.

Dios hizo al hombre un ser viviente (7)

Dios hizo al hombre del polvo de la tierra; el hombre fue creado como un ser físico con rasgos físicos y deseos. Dios también sopló en su nariz aliento de vida, haciendo al hombre un ser viviente. Por consiguiente, el hombre fue formado como un ser espiritual. La vida del hombre viene de Dios y pertenece a Dios, por eso el hombre debe tener una fraternidad espiritual con Dios.

Oración: Señor, ayúdeme a finalizar mi trabajo, descansar en Usted y ser bandito con la vida espiritual en mi alma.

Una Palabra: La vida del hombre viene de Dios.