Génesis 12:1-9

Versículo clave: 12:2

El llamamiento y la promesa de Dios para Abram (1-5)

Para aceptar el llamamiento de Dios, Abram necesitaba fe para dejar su país, su gente, y la casa de su padre. Para seguir a Dios, debemos hacer una decisión. Abram, cuya esposa Sarai era estéril, quería un hijo más que ninguna otra cosa. Esta promesa le pareció un acorde en su corazón. Dios también prometió hacer su nombre grande. Pero la visión más grande de Dios era hacer a Abram una bendición, y para que todas las naciones sean bendecidas a través de él. Además Dios prometió protegerlo. Sólo con la promesa de Dios en su corazón, Abram obedeció a Dios y fue a Canaán, como Dios le había mandado.

Edificación de fe de Abram (6-9)

Cuando Abram arribó a Canaán, vio que los canaanitas estaban viviendo ahí. El Señor aseguró a Abram con su promesa. Entonces Abram construyó un altar y adoró al Señor. Su estilo de vida de edificar altar era una señal de su fe y dependencia en Dios.

Oración: Señor, deme fe para aceptar su llamamiento y visión para ser una bendición para todas las naciones.

Una palabra: Acepta la promesa y visión de Dios y sé una bendición para el mundo.