Romanos 8:31-39

Versículo clave: 8:37
Si Dios es por nosotros (31-34)

Dios mostró su amor al dar a su propio Hijo por los pecadores como nosotros. Dios nos salvó del pecado a tan gran costo, de sí mismo. No sólo esto, Dios continúa amándonos. El nos da todas las cosas necesarias para crecer a la imagen de Jesús. Dios no nos condena cuando nosotros luchamos. Jesús no condena. El intercede por nosotros a la mano derecha de Dios. Su amor no fallará.
Más que vencedores (35-39)

Los hombres son sujetos a todo tipo de debilidad. Satanás quiere usar esto para separarnos del amor de Cristo y someternos al poder de la muerte. Pero cuando nosotros nos aferramos al amor de Cristo en cada situación de la vida, los que somos débiles encontramos que somos más que vencedores. ¿Cómo puede un hombre siempre vivir tal vida poderosa? Esto sólo es a través de aquél que nos amó. Cada prueba de la vida hace a tal hombre en su debilidad un testimonio del inseparable amor de Dios que está en Cristo Jesús nuestro Señor.

Oración: Señor, gracias por enviar a su Hijo por mí. Hágame un testimonio del amor de Cristo.

Una palabra: Por medio de Jesús quien nos amó.