ABUNDE VUESTRO AMOR, SEAN AFIRMADOS VUESTROS CORAZONES

1 Tesalonicenses 3:1-13

“Para que sean afirmados vuestros corazones, irreprensibles en santidad delante de Dios nuestro Padre, en la venida de nuestro Señor Jesucristo con todos sus santos.” (13)

Estamos puestos para tribulaciones (1-5). Pablo tenía el deseo de ver a los nuevos creyentes en Tesalónica. Él les había enseñado que las tribulaciones y el sufrimiento acompañarían su nueva fe en Cristo. Y de hecho, esto fue lo que sucedió. Pablo tenía miedo de que el diablo usara estas pruebas para tentar a estos nuevos creyentes a renunciar a su fe. Cuando Pablo no pudo encontrar una manera para él ir, él envió a Timoteo para afirmarlos y animarlos. La persecución de parte de un mundo hostil es inevitable para los verdaderos cristianos.

Estén firmes en el Señor (6-13). Timoteo volvió con un maravilloso reporte. Los tesalonicenses estaban llenos de fe y amor. Ellos también anhelaban ver a Pablo. El Señor los ayudó a permanecer firmes en su fe. Pablo oró para que Dios satisficiera sus necesidades, para que su amor abundara y para que sus corazones fuesen afirmados. Su esperanza hacia ellos era que fueran irreprensibles en santidad hasta la venida de Jesucristo.

Señor, ayúdame a no temer a las persecuciones sino permanecer firme en la fe. Incrementa mi fe y mi amor.

Una Palabra: Irreprensibles en santidad hasta la venida de Jesús.

ACEPTAR LA PALABRA DE DIOS COMO LA PALABRA DE DIOS

1 Tesalonicenses 2:13-20

“Por lo cual también nosotros sin cesar damos gracias a Dios, de que cuando recibisteis la palabra de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, sino según es en verdad, la palabra de Dios, la cual actúa en vosotros los creyentes.” (13)

La obra de Dios que actúa en vosotros (13-16). El evangelio no viene del hombre sino de Dios. Los apóstoles enseñaron la palabra de Dios, no sus propias ideas. Sus enseñanzas fueron guiadas por el poder divino y por el Espíritu Santo. Los tesalonicenses recibieron el mensaje como la palabra de Dios. La palabra de Dios los cambió y continuó actuando en ellos. La evidencia de esto fue su sufrimiento. Ellos fueron severamente perseguidos por su fe, tal y como los creyentes en Judea y como los mismos apóstoles. Creyendo la palabra de Dios como lo que es traerá problemas para los no creyentes. Pero los no creyentes enfrentan algo incluso peor, la ira de Dios. Como veamos al evangelio moldeará nuestra vida y nuestro estilo de vida.

Vosotros sois nuestra gloria y nuestro gozo (17-20). Pablo realmente quería visitar a los tesalonicenses luego de ser expulsados. Esto lo pondría en riesgo, pero él amaba a los tesalonicenses. Sin embargo, Satán le estorbó. La gloria y el gozo de los apóstoles estaban en las vidas transformadas de los tesalonicenses.

Señor, gracias por tu palabra poderosa la cual está actuando en nosotros. Ayúdanos a enseñar tu palabra tal cual como es.

Una Palabra: Acepta y enseña la palabra de Dios tal cual como es.

CONFIADOS CON EL EVANGELIO

1 Tesalonicenses 2:1-12

“Sino que según fuimos aprobados por Dios para que se nos confiase el evangelio, así hablamos; no como para agradar a los hombres, sino a Dios, que prueba nuestros corazones.” (4)

Aprobados por Dios (1-7a). Pablo, Silas y Timoteo sufrieron mucho mientras predicaban en Filipos (Hechos 16) pero ellos no se rindieron. Ellos se mudaron a Tesalónica (Hechos 17), donde valientemente proclamaron el evangelio a pesar de la fuerte oposición. Parece que algunos se cuestionaron sus motivos o tácticas, pero ellos no tuvieron tachas en ningún sentido. Su motivación fue solo agradar a Dios, no a los hombres. Sus vidas revelan la aprobación de Dios hacia ellos y hacia su ministerio. Dios les confió el evangelio. Ellos demostraron ser dignos de esta confianza.

Los amamos tanto (7b-12). Los apóstoles amaron tanto a los tesalonicenses que compartieron todo con ellos. Ellos no apesadumbraron a los nuevos creyentes en ningún sentido. Más bien, los trataron como si fueran sus propios hijos. Ellos no deseaban otra cosa, sino que ellos vivieran vidas dignas de Dios y de su llamado.

Señor, gracias por confiar su evangelio a nosotros. Por favor, denos valor para proclamar el evangelio y, por favor, denos amor para vivirlo.

Una palabra: Aprobado por Dios.

LA FE DE LOS TESALONICENSES

1 Tesalonicenses 1:1-10

“y cómo os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero, y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.” (9b-10)

El evangelio vino con poder (1-5a). Pablo, Silas y Timoteo agradecieron a Dios por su obra entre los tesalonicenses. Los tesalonicenses trabajaron por fe, fueron impulsados a través del amor y soportaron el sufrimiento por su esperanza en Jesucristo. Dios los amó y los eligió. No solo escucharon las palabras del evangelio, sino que el Espíritu Santo también los convirtió de una forma profunda y poderosa.

Creyentes modelo (5b-10). Los cristianos tesalonicenses imitaron a los apóstoles y a nuestro Señor Jesús. Al hacer esto y al aceptar plenamente el evangelio, ellos se convirtieron en creyentes modelo para todas las demás iglesias. Su fe y devoción a Cristo fueron conocidos en todos lados. Ellos se arrepintieron de su idolatría para servir al Dios vivo y verdadero. Ellos también esperaron anhelosamente a que Jesús, quien nos rescata de la ira, regrese.

Señor, gracias por salvarnos del pecado para poder servirle. Ayúdenos a vivir como creyentes modelo mientras esperamos a que Jesús regrese.

Una palabra: Rescatados para servir a Cristo

INTRODUCCIÓN A 1 Y 2 DE TESALONICENSES

En Hechos 17, Pablo, Silas y Timoteo visitaron Tesalónica. Pablo fue a la sinagoga, razonó las escrituras y proclamó a Jesús como el Mesías. Algunos judíos, muchos griegos y algunas mujeres prominentes creyeron en el mensaje. Pero muchos otros judíos rechazaron el mensaje y comenzaron una protesta. Pablo y Silas tuvieron que salir de la ciudad y dejar atrás a muchos nuevos convertidos. Por tanto, la iglesia de Tesalónica nació en medio de una violenta persecución. Pablo y Silas fueron a Berea, Atenas y luego a Corinto. Pablo escribió Tesalonicenses 1 y 2 en Corinto alrededor de 51-52 A. C. Él estaba profundamente preocupado por su nueva fe en un ambiente muy hostil.

En estas dos epístolas, Pablo alaba a Dios por ayudar a los tesalonicenses a superar la persecución. También los alienta a que pongan sus esperanzas en Dios. La segunda venida de Jesús es un tema dominante en ambas epístolas. Los tesalonicenses fueron exhortados a amar a otros, a trabajar duro para ganarse el respeto de otros y a alistarse para el regreso de Jesús.

Que nuestro estudio de 1 y 2 de Tesalonicenses nos inspire a superar la dificultad y a estar preparados para la segunda venida de Jesús.