LOS PODEROSOS GUERREROS DE DAVID

1 Crónicas 11:10-47

«Estos son los principales de los valientes que David tuvo, y los que le ayudaron en su reino, con todo Israel, para hacerle rey sobre Israel, conforme a la palabra de Jehová». (10)

La lealtad de los tres y de Abisai (10-21)

David no reclutó a los mejores hombres como lo hicieron otros reyes; sus mejores guerreros eran hombres a quienes David cuidó y pastoreó mientras se escondía en la cueva de Adulam. Estos hombres descontentos se convirtieron en líderes capaces. Eran leales a él hasta la muerte. David respetaba a cada uno de ellos como guerreros de Dios. Sus hazañas fueron geniales. Trabajando juntos, David fue capaz de derrotar a los enemigos de Israel.

Benaía y la lista de los valientes (22-47)

Ningún reino es un espectáculo de un solo hombre; todos los guardaespaldas de David, bajo el cuidado del poderoso Benaía, eran hombres grandes y leales. Urías el heteo (41), a pesar de no ser un israelita, tenía una lealtad legendaria hacia David y hacia el reino. Probablemente todos los hombres compartían esta característica y su apoyo había sido crucial para mantener la integridad y el crecimiento del reino.

Oración: Padre, levante líderes que sirvan y respeten a los demás. Ayúdeme a trabajar junto a ellos para cumplir el propósito de su reino con amor y respeto.

Una palabra: El amor y el respeto producen lealtad.

TÚ PASTOREARÁS A MI PUEBLO ISRAEL

1 Crónicas 11:1-9

«También Jehová tu Dios te ha dicho: Tú apacentarás a mi pueblo Israel, y tú serás príncipe sobre Israel mi pueblo». (2b)

David el pastor rey de Israel (1-3).

Después de la muerte de Saúl, toda la gente vino a David en Hebrón, recordando dos cosas: Fue David quien dirigió a Israel en las campañas militares. Y Dios había escogido a David para ser su pastor y gobernante. Basándose en el carácter y las acciones de David como su pastor, todos los ancianos de Israel lo recibieron como su rey. David hizo un pacto con ellos ante el Señor. Como Dios había prometido a través de Samuel, Dios levantó a David niño como un rey pastor.

David capturó la fortaleza de Sion (4-9)

Jerusalén era una fortaleza de una tribu de Canaán en la tierra, que había permanecido durante todas estas generaciones. Estaban seguros de que nadie podía derrotarlos. Pero David y Joab lo hicieron. David trasladó la capital de Hebrón a Jerusalén, la colina de Sion, y se convirtió en la ciudad de David. El Señor Todopoderoso estaba con David y se hizo más y más poderoso.

Oración: Padre, Usted es un pastor que cría pastores. Ayúdeme a servir a su pueblo como un pastor como David y como mi Señor Jesús.

Una palabra: Jesús es mi buen pastor.

POR QUÉ MURIÓ EL REY SAÚL

1 Crónicas 9:35-10:14

«Así murió Saúl por su rebelión con que prevaricó contra Jehová, contra la palabra de Jehová, la cual no guardó, y porque consultó a una adivina». (13)

David y Jonatán (9:35-44)

Retomando lo dicho en 8:29-38, el Cronista se enfoca en Saúl, el primer rey de Israel en revelar la misericordia de Dios a la familia de Saúl a través de David. Jonatán hijo de Saúl amó a David como a sí mismo, e hicieron un pacto. Cuando su reino fuera establecido, David cuidaría del hijo de Jonatán, Merib-baal (Mefi-boset). Aunque la casa de Saúl sería condenada a muerte, este acto de misericordia preservó su linaje.

La muerte de Saúl infiel (10:1-14)

Cuando Saúl fue fiel a Dios, tuvo victorias sobre los filisteos. Pero cuando se dio la vuelta y dejó de consultar para obedecer la voluntad de Dios, su ejército y sus hijos fueron derrotados en la batalla. Herido de muerte, Saúl se suicidó. El pueblo de Jabes de Galaad, al cual Saúl había rescatado valientemente en su primer acto como rey, se acordó de la gracia que recibieron y recuperaron su cuerpo. Dios le daría el reino a David, un hombre que buscaba su voluntad.

Oración: Padre, siempre es fiel a su palabra. Ayúdeme a mantener su palabra y a recordar su gracia.

Una palabra: Sé fiel y busca la voluntad de Dios.

RESPONSABLE DE LA CASA DE DIOS

1 Crónicas 9:1-34

«Hombres muy eficaces en la obra del ministerio en la casa de Dios». (13b)

Los que volvieron del exilio (1-16)

Todas las genealogías de Israel están llenas de historias sobre los altibajos del pueblo de Dios, pero, en conclusión, todos fueron llevados cautivos a Babilonia debido a la infidelidad. Sin embargo, Dios en su fidelidad y en el tiempo escogido trajo de vuelta a los israelitas, sacerdotes, levitas y sirvientes del templo. El énfasis y la mayoría de los sacerdotes muestran que Dios y la relación con él eran imprescindibles para la sociedad después del exilio. Tenían que ser hombres capaces, ministros responsables.

Sirvientes del templo (17-34)

El enfoque para la reconstrucción no eran los artesanos o guerreros, sino los sirvientes del templo, comenzando con los porteros que guardaban el umbral y preservaban el respeto por la santidad de Dios en la comunidad. Pero todos los levitas tenían tareas importantes, desde guardar los artículos hasta hornear pan y mezclar especias, preparando cada culto del Sábado. Los músicos trabajaron duro para mantener un ambiente de adoración tanto de día como de noche. Dirigir la adoración de Dios es fundamental y de suma importancia.

Oración: Padre, Usted es tan fiel. Ayúdeme a adorarle y a ser un sacerdote responsable de su reino.

Una palabra: Adora a Dios en cada acto de servicio.

VALIENTES GUERREROS

1 Crónicas 7:1-8:40

«Todos éstos fueron hijos de Aser, cabezas de familias paternas, escogidos, esforzados, jefes de príncipes». (7:40a)

Guerreros de las tribus restantes (7:1-40)

Cuando incluye a las tribus de Isacar, Benjamín, Neftalí, Manasés, Efraín y Aser, el Cronista tiene cuidado de mencionar el número de guerreros que estaban disponibles en el tiempo de David para la construcción de su reino. Aunque cada una era única, y algunas no son muy conocidas, cada tribu era importante, y todas encontraron unidad en su identidad como pueblo de Dios en el reino davídico. Así también nosotros encontramos unidad e importancia en el reino de Jesús.

Benjamín en Jerusalén (8:1-40)

Volviendo a la tribu de Benjamín, el Cronista señala cómo estos jefes de familia apoyaron a David viviendo en Jerusalén. Cuando el reino fue dividido en los días de Salomón, la mitad de la tribu de Benjamín (así como Leví y Simeón) permanecieron fieles al linaje de David, formando el reino del sur. La línea de Saúl será revisada de nuevo en el capítulo 9.

Oración: Padre, ayúdeme a encontrar mi importancia y mi función estando en unión con su pueblo en el reino de Jesús, y serle fiel a Usted.

Una palabra: Sé un guerrero valiente en el reino de Jesús.