LLENO DE GRACIA Y MISERICORDIA ES DIOS

Nehemías 9:22-38

“Mas por tus muchas misericordias no los consumiste, ni los desamparaste; porque eres Dios clemente y misericordioso.” (31)

Primero, un círculo vicioso (22-31)

El hombre caído abandona a Dios después de haber sido bendecido. En los tiempos de dificultad clamamos a Dios. Dios escucha y nos muestra misericordia. Entonces el ciclo se repite. Dios dio a su pueblo la abundante tierra de Canaán. Pero aún así, ellos se volvieron desobedientes, rebeldes y volvieron sus espaldas a Dios. Ellos incluso mataron profetas que vinieron a advertirles. Así que Dios los entregó a sus enemigos. Ellos entonces clamaron a Dios. En su gran compasión, Dios les dio libertadores para que los rescataran. Pero en el tiempo de bonanza, ellos otra vez hicieron el mal. Así que Dios los abandonó. Ellos clamaron. Dios los liberó de nuevo. Ellos repitieron este círculo a lo largo de su historia. Pero aún así Dios no los aniquiló, pues Él es grande en misericordia.

Segundo, un acuerdo que compromete (32-38)

Nosotros somos malvados. Dios es fiel y justo. La oración se torna a nuestro presente: vemos nuestra dificultad, esclavitud y gran sufrimiento, los cuales merecemos por nuestros pecados. Ahora hagamos un compromiso por escrito que nos comprometa con Dios (cap. 10).

Oración: Fiel, justo y misericordioso Dios, perdona nuestra rebelión y desobediencia. Sánanos para que te amemos y sirvamos con gozo y humildad.

Una palabra: ¡Dios está lleno de gracia y misericordia!

ALABADO SEA NUESTRO DIOS QUE PERDONA

Nehemías 9:6-21

“Pero tú eres Dios que perdonas, clemente y piadoso, tardo para la ira, y grande en misericordia, porque no los abandonaste.” (17c)

Primero, lo que Dios hizo por Israel (5b-15)

Los levitas guiaron una oración basándose en la Biblia y la historia. Dios es el Creador el cielo y de la tierra, quien da la vida, el que recibe toda adoración (5-6). El Dios justo que hizo un pacto con Abraham y le dio la tierra de Canaán (7-8). Con grandes maravillas Dios sacó a su pueblo de la esclavitud en Egipto, a través del mar rojo y lo guió día y noche (9-12). Dios les dio su ley en el monte Sinaí a través de Moisés. Él les dio maná y agua de una roca y los trajo a la Tierra Prometida. Dios hizo todo esto por Israel, su pueblo escogido.

Segundo, una razón para arrepentirse (16-21)

A pesar de todo lo que Dios había hecho por ellos, su pueblo se volvió arrogante, de dura cerviz, desobediente, necio, olvidadizo y rebelde. Ellos incluso adoraron una vaca dorada que ellos mismos hicieron. Pero nuestro Dios está lleno de perdón, de gracia, compasión, es tardo para la ira y está lleno de amor. Dios no desertó o abandonó a su pueblo. En lugar de esto, él los guió y sustentó en el desierto y los instruyó con su buen Espíritu.

Oración: ¡Eternas alabanzas a nuestro Dios lleno de gracia y compasión quien no nos abandona! Podamos nosotros darle la honra, gracias y alabanza que merece.

Una palabra: ¡Alaba al Señor por ser quien es y por todo lo que ha hecho por nosotros!

LA INTEGRIDAD Y EL TEMOR DE DIOS

Nehemías 7:1-73

“mandé a mi hermano Hanani, y a Hananías, jefe de la fortaleza de Jerusalén (porque éste era varón de verdad y temeroso de Dios, más que muchos);” (2)

Primero, elige a alguien que tema a Dios (1-3)

Nehemías no eligió al jefe de la fortaleza de Jerusalén entre los fuertes o inteligentes. Él eligió a alguien con integridad que temiera a Dios más que otros. Tales personas bendicen a toda la comunidad.

Segundo, el registro de los exiliados que regresaron (4-73)

Dios puso en el corazón de Nehemías el deseo de hacer una lista dividida en familias de los exiliados que habían regresado. Él encontró la genealogía de los primeros en regresar. Cerca de 100 familias o pueblos fueron mencionados. Él enumeró a los sacerdotes, levitas, músicos, guardias, siervos del templo y siervos de Salomón. Toda la compañía formaba un total de 42,360, además de 7,337 esclavos y 245 cantores y cantoras. Algunos no pudieron probar su ascendencia israelita, incluyendo a Tobías, y fueron excluidos del sacerdocio por no ser limpios (gentiles). El gobernador y las cabezas de las familias dieron regalos para el templo.

Oración: Señor, denos y háganos líderes con integridad que le teman.

Una palabra: Un pueblo con integridad que teme a Dios.

POR NUESTRO DIOS HABÍA SIDO HECHA ESTA OBRA

Nehemías 6:1-19

“Y cuando lo oyeron todos nuestros enemigos, temieron todas las naciones que estaban alrededor de nosotros, y se sintieron humillados, y conocieron que por nuestro Dios había sido hecha esta obra.” (16)

Primero, “Fortalece tú mis manos” (1-9)

Sanbalat, Tobías y Gesem trataron de involucrar a Nehemías en la política. Él les dijo cuatro veces que estaba demasiado ocupado construyendo el muro para reunirse con ellos. A la quinta vez, Sanbalat envió una carta acusando a Nehemías de conspirar para provocar una rebelión para hacerse rey. Nehemías supo que era una mentira para asustarlos y hacer que pararan de trabajar. Nehemías no se echó para atrás. Él oró: “Fortalece tú mis manos.”

Segundo, por nuestro Dios había sido hecha esta obra (10-19)

Los enemigos de Nehemías contrataron a un profeta para tentar a Nehemías al pecado con el fin de desacreditarlo por hacer mal uso del templo. Mucha gente trató de intimidar a Nehemías (13, 14, 19), pero él permaneció firme en la fe. El muro fue completado en 52 días. Esto era claramente una obra realizada con la ayuda de Dios. Incluso sus enemigos se dieron cuenta de esto, temieron y perdieron su auto confianza.

Oración: Señor, ayúdeme a no ser intimidado por sus enemigos, sino ser fortalecido en la fe y en la dependencia en Usted, y participar en la obra hecha con su ayuda.

Una palabra: por nuestro Dios ha sido hecha esta obra.

HACER LAS COSAS A CAUSA DEL TEMOR DE DIOS

Nehemías 5:14-19

“pero yo no hice así, a causa del temor de Dios.” (15b)

Primero, el temor de Dios de Nehemías (14-18)

El rey Artajerjes nombró a Nehemías como gobernador de Judá. Por 12 años Nehemías no tomó tierras o la comida que se le ofrecía como gobernador, puesto que esto habría sido una gran carga para su pueblo. Él no actuó como los gobernadores anteriores porque él tenía temor de Dios. Más bien, él se entregó a la dura tarea de reconstruir el muro. Él no vivió en la comodidad ni tomó el camino fácil. Él trabajo duro con y por su pueblo, sacrificando los beneficios personales y los placeres. Él fue un pastor para su pueblo.

Segundo, acuérdate de mí para bien (19).

A lo largo del libro, Nehemías ora para que Dios recuerde (1:8; 4:14; 6:14; 13:14, 22, 29, 31). Su petición personal es: Acuérdate de mí para bien, Dios mío.

Oración: Señor mi Dios, al final de mi vida, pueda yo ser capaz de decir como Nehemías: Acuérdate de mí por las cosas que he hecho por amor a ti y a otros. Oro que pueda hacer las cosas, no por egoísmo, sino por temor de ti.

Una palabra: Haz las cosas a causa del temor de Dios.