Éxodo 2:23-3:12

Versículo clave: 3:8a

Dios escuchó su gemido (2:23-25)

Los israelitas todavía gemían en esclavitud y sus clamores de ayuda subieron a Dios. Dios los escuchó y recordó su pacto. Ellos se sentían solos, pero la salvación de Dios estaba cerca.

Dios llama a moisés a la zarza ardiente (3:1-6)

Moisés estaba cuidando las ovejas de Jetro cuando vio una extraña zarza que ardía pero no se consumía. Esto era el ángel del SEÑOR en llamas de fuego. Dios llamó: “¡Moisés, Moisés! […] Quita tu calzado de tus pies, porque […] tierra santa es.” Donde Dios mora es tierra santa; así también el lugar donde nos encontramos a Dios. Dios se presentó como el Dios de Abraham, Isaac y Jacob. Moisés ocultó su rostro, temeroso de mirar a Dios.

La misión de dios para Moisés (7-12)

Dios vio la miseria de su pueblo, escuchó sus lamentos y se preocupó por su sufrimiento. Dios vino para rescatarlos y traerlos a la tierra prometida en la que fluye leche y miel. Dios dijo a Moisés: “Ven, […] para que saques de Egipto a mi pueblo.” Moisés objetó: “¿Quién soy yo?” Dios dijo: “Yo estaré contigo.” Dios prometió sacarlos.

Oración: Dios de Abraham, gracias por no dejarnos en la miseria del pecado, sino por venir a rescatarnos.

Una palabra: Dios ha venido a rescatarnos.