ENVIADO ADELANTE POR EL GRAN “YO SOY”

Éxodo 3:13-22

“Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros.” (14)

Primero, somos enviados por el gran “Yo Soy” (13-15).Moisés quería saber quién lo estaba enviando. Y por esto Dios le dijo, “YO SOY el que SOY” El nombre Jehová deriva del hebreo “Yo Soy”. Dios le estaba recordando a Moisés las promesas de su pacto. Los egipcios tenían diferentes dioses. Al llamarse a sí mismo “Yo Soy”, sabemos que nuestro Dios es un Dios único con una personalidad y una vía única de salvación. Lo que Dios prometió él estaba cumpliéndolo. Nosotros podemos tener paz y confianza, porque el Señor “es” y nosotros “somos” en él por medio de la fe.

Segundo, Dios va adelante a preparar corazones (16-22).Dios aseguró a Moisés que los ancianos escucharían el mensaje (18b). Esto es porque todas las personas son creadas a la imagen de Dios con una capacidad y un deseo innato para escuchar a su Creador. Dios promete que su palabra no volvería vacía (Is 55:10-11). Dios comunicaría su palabra por medio de su Espíritu a los corazones dispuestos a escuchar. Él alumbraría un camino.

Señor, gracias por revelarte a tu pueblo. Ayúdanos a decirle a otros quien eres y tu plan de salvación, escuchando ellos conocerán.

Una Palabra: Dios es el gran “Yo Soy” quien se revela a sí mismo a las personas.

EL INIMAGINABLE PLAN DE SALVACIÓN DE DIOS

Éxodo 2:23-3:12

“Y he descendido para librarlos de mano de los egipcios, y sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y ancha, a tierra que fluye leche y miel, a los lugares del cananeo…” (8)

Primero, Dios actúa en el tiempo correcto (2:23-3:6).El pueblo de Dios estuvo gimiendo por mucho tiempo. Ellos se sentían abandonados, pero Dios oyó su clamor y recordó sus promesas. Él estaba decidido a actuar, pero estaba esperando a que la preparación de Moisés estuviese completa. Mientras tanto, había cientos de siervos de Dios enseñando y orando, esperando por la liberación de Dios. Ellos estaban trabajando al unísono con el Señor para salvar al pueblo.

Segundo, Dios tenía un plan que no podríamos concebir (7-12).El Señor dispuso liberar al pueblo de Israel de una manera que no podríamos esperar. Él hizo algo incluso más poderoso que enviar un ejército liberador. Dios llamó a Moisés y le dio una misión, esencialmente diciéndole: “Ve, yo estaré contigo. Saca a mi pueblo de Egipto.” (10) El camino de Dios es el camino más efectivo y más fructífero.

Señor, gracias por llevar a cabo tu plan de salvación. Tu camino es glorioso y efectivo, y confiamos en ti.

Una Palabra: Gracias por llamarnos para ser tus siervos en tu asombroso plan.

CUARENTA AÑOS MÁS DE CRECIMIENTO

Éxodo 2:11-22

“Y ella le dio a luz un hijo; y él le puso por nombre Gersón, porque dijo: Forastero soy en tierra ajena.” (22)

Primero, guía a otros con la fuerza de Dios y no por impulso humano (11-14).Moisés creció en un palacio, pero él sabía que era un hebreo. Los esclavos que sufrían eran su propio pueblo. Él no podía darle la espalda al sufrimiento de ellos. Cuando se dio cuenta de que Dios lo había salvado por un propósito, él intentó detener a los que mandaban sobre los esclavos con sus propias fuerzas humanas. Su pueblo no lo siguió. Él actuó impulsivamente, revelando su necesidad de más crecimiento espiritual.

Segundo, aprecia los “Años de Quietud”.Cuando Moisés huyó él intentó sobrevivir. Dios lo llevó a conocer a Jetro. Él comenzó a levantar una familia, y por los siguientes cuarenta años se encargó de cuidar ovejas. Dios estaba entrenando a una persona orgullosa y capaz para ser un pastor humilde y compasivo. Moisés realmente necesitó apreciar aquellos años y creció a través de ellos. No puedes apurar a Dios. Él tiene tantas cosas para enseñarnos que nosotros no podemos imaginarlo en este momento.

Señor, no quiero ser impulsivo y deseo seguir la guía de tu espíritu. Perdóname por ser impaciente. Ayúdame a pacientemente esperar en ti y a seguirte, paso a paso.

Una Palabra: Dios está enseñándonos paciencia, fe y compasión para que podamos ser una bendición.

DIOS TIENE UN GRAN PROPÓSITO

Éxodo 2:1-10

“… Y viéndole que era hermoso, le tuvo escondido tres meses.” (2b)

Primero, los padres de Moisés vieron a su hijo con esperanza (1-4).A pesar de que su hijo nació bajo un edicto de muerte, ellos desafiaron el edicto del rey y escondieron al bebé. Dios abrió sus ojos espirituales y les mostró que Moisés no era un niño ordinario. Dios quería que ellos supieran que él tenía un propósito especial en mente. Y así, por fe, los padres de Moisés hicieron lo que podían y Dios hizo el resto (He 11:23). Dios los inspiró a encontrar una manera novedosa para actuar. El amor y la fe encontraron un camino donde no había oportunidades. Dios espera de cada persona, a que superen la oscuridad, le glorifiquen y den fruto. Necesitamos ojos para ver a otros como Dios los ve.

Segundo, no hay accidentes en Dios (5-10).No fue un accidente que la hija de Faraón fuese escogida para descubrir al bebé Moisés. Fue el plan de Dios que su madre fuese encontrada y elegida para cuidarlo, de manera que ella pudiera infundir la fe y una identidad espiritual en su corazón mientras lo criaba. Luego él tendría una gran educación. Dios estaba haciendo una fundación para su futuro ministerio. El plan de Dios es mejor que lo que los padres de Moisés hubiesen podido imaginar.

Señor, gracias por tener un plan para cada una de nuestras vidas y por completar tu obra en nosotros. Queremos dejarlo todo y permitir que seas el pastor de nuestras vidas.

Una Palabra: Dios tiene un plan y están completándolo.

EL DIOS QUE PERFECCIONA Y BENDICE

Éxodo 1:1-22

“Y los hijos de Israel fructificaron y se multiplicaron, y fueron aumentados y fortalecidos en extremo, y se llenó de ellos la tierra.” (7)

Primero, ¿quién podía imaginarse como Dios trabajaría? (1-14). Dios multiplicaría a su pueblo a pesar de las confabulaciones del mundo. Dios trajo a 70 personas a Egipto de manera que él pudo hacer de ellos una gran nación. Pero esto implicaría dolor. Cuando la dinastía de faraones cambió, el nuevo rey no recordó la gracia de Dios. Él temió a los hebreos y los oprimió. Pero Dios estaba con ellos. El oro es refinado en el fuego. La persecución se convierte en el crisol que usa Dios para refinar a su propio pueblo.

Segundo, Dios bendice individualmente (15-22). Las políticas crueles del rey no disminuyeron la tasa de natalidad. El rey ordenó a las parteras a matar a los bebes varones. Pero Dios intervino. Él movió los corazones de las parteras hacia el temor a Dios y no hacia el temor al rey. Ellas fueron fortalecidas para hacer las cosas correctas y ser así bendecidas. Ellas fueron salvadas y tuvieron sus propias familias, y Dios bendijo a la nación con un futuro brillante. Dios bendice a las personas que le temen más que a las personas de este mundo. Cuando apunta a bendecir nadie puede detenerlo.

Señor, las cosas parecen tan difíciles. Pero sé que tú estás refinando mi fe y bendiciendo mi vida. Gracias.

Una Palabra: El Dios que refina y bendice.