JESÚS SALVA A SU PUEBLO DE SUS PECADOS

Mateo 1:18-25

“…porque él salvará a su pueblo de sus pecados.” (21b)

Primero, Dios revela su plan a José (18-21)

Cuando José supo del embarazo de María, él debe haber estado herido y enojado. Pero él era un hombre con integridad. Él decidió divorciarse de ella en silencio para honrar a Dios y evitarle la desgracia pública. Dios lo visitó como un ángel en su sueño para calmar sus temores y revelarle su plan. María concibió de manera sobrenatural a través del Espíritu Santo. Dios estaba trabajando durante este oscuro tiempo en la historia. Dios le dijo a José que llamara al niño Jesús, porque él salvaría a su pueblo de sus pecados. Jesús es nuestro Salvador, nuestro Mesías.

Segundo, Jesús es Emanuel: Dios con nosotros (22-25)

Mateo señala que esto cumplía las promesas de Dios citando a Isaías 7. El nacimiento de Jesús de una virgen era la señal de Emanuel. Jesús es Dios con nosotros. Dios nunca abandonó a su pueblo. Él vino para estar con cada uno de nosotros a pesar de nuestra condición humana, carencias y pecado. Dios también estuvo con José. Cuando María dio a luz a un hijo, José le dio el nombre de Jesús.

Padre, gracias por estar con nosotros a través de Jesús. Ayúdeme a poner mi fe en Jesús quien me salva del pecado.

Una palabra: Jesús es nuestro Salvador, Emanuel.

GENEALOGÍA DE JESÚS, EL MESÍAS

Mateo 1:1-17

“Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham.” (1)

Primero, las personas que conforman la genealogía de Jesús (1-16)

Dios prometió bendecir a todos los pueblos a través de la semilla de Abraham, refiriéndose a Cristo. Dios prometió establecer un reino eterno a través de la línea de David. Él fue fiel en guardar estas promesas, cumpliéndolas en Jesús el Mesías. Mateo intencionalmente incluye a cinco mujeres de fe (Tamar, Rahab, Rut, la mujer de Urías, María). Independientemente de la distinción humana, Dios puede incluir a cualquier persona en su plan por su gracia.

Segundo, Jesús, la culminación de la historia (17)

Mateo divide la genealogía de Jesús en tres partes. Los Patriarcas, desde Abraham hasta David, a quienes Dios revela su promesa y la vida de fe. Los Reyes, desde David al Exilio, en donde Dios revela su reino y la importancia de un rey pastor. Dios estuvo con su pueblo aún en el exilio, revelándose finalmente a sí mismo en Jesús el Mesías. Jesús es el foco y el cumplimiento de toda la historia de Dios.

Padre, gracias por Jesús nuestro Mesías. Ayúdeme a vivir por la fe, confiando en sus promesas día a día.

Una palabra: La historia de la gracia de Dios.