DIOS BENDIJO A ASA QUIEN CONFIÓ EN EL SEÑOR

2 Crónicas 14:1-15

Y clamó Asa a Jehová su Dios, y dijo: !!Oh Jehová, para ti no hay diferencia alguna en dar ayuda al poderoso o al que no tiene fuerzas! Ayúdanos, oh Jehová Dios nuestro, porque en ti nos apoyamos, y en tu nombre venimos contra este ejército. Oh Jehová, tú eres nuestro Dios; no prevalezca contra ti el hombre. (11)

Primero, Dios le dio a Asa paz (1-7)

Asa hizo lo bueno y lo recto ante los ojos de Jehová. Él quitó los lugares altos y mandó a Judá que buscara a Jehová y que obedeciera sus leyes y mandamientos. Entonces, nadie fue a pelear guerra contra Judá porque Jehová le dio paz. Asa edificó ciudades fortalecidas buscando a Jehová quien les había dado paz por todas partes.

Segundo, Jehová dio victoria al débil (8-15)

Aunque Asa tenía un gran número de soldados valientes y luchadores, él se sentía impotente ante Zera quien salía contra ellos con un ejército enorme y trescientos carros. Pero, Asa confió en Jehová quien ayuda al débil que se enfrentó al poderoso. Entonces, Jehová deshizo a los etíopes. Por eso, Asa pudo tomar muy grande botín.

Oración: Señor, usted es el Dios Todopoderoso quien da paz a los que le buscan. Usted da victoria al impotente frente al poderoso cuando aquél confía en usted.

Una palabra: ¡Jehová Todopoderoso es nuestro Dios!

EN CUANTO A NOSOTROS, JEHOVÁ ES NUESTRO DIOS

2 Crónicas 13:1-22

Mas en cuanto a nosotros, Jehová es nuestro Dios, y no le hemos dejado; y los sacerdotes que ministran delante de Jehová son los hijos de Aarón, y los que están en la obra son levitas, (10)

Primero, Dios está con nosotros (1-12)

Hubo guerra entre Abías y Jeroboam. Los 400 mil soldados eran de Abías mientras que los 800 mil pertenecían a Jeroboam. Pero, Abías no los temió. Al contrario, le reprendió a Jeroboam por resistirse al reino de Dios dado a David y a sus descendientes por el pacto de Dios, y por abandonar a Jehová adorando el becerro de oro y estableciendo a los falsos profetas. Abías confiaba que el Señor estaba con ellos porque ellos no habían abandonado a Dios y sus profetas eran levitas. El advirtió a los israelitas que no se pelearan contra Jehová.

Segundo, Dios desbarata a Israel (13-22)

Pero, Jeroboam atacó a Judá por delante y por atrás en una emboscada. Entonces, los hombres de Judá clamaron a Dios. Los sacerdotes tocaron las trompetas. Entonces, Dios desbarató a Israel delante de Abías. Judá pudo vencer a los enemigos más poderosos con doble número de soldados porque dependió del Señor.

Oración: Señor, en cuanto a nosotros, Dios es nuestro Señor. Ayúdeme a vencer a todos los enemigos de Dios en el nombre de Jesús.

Una palabra: ¡Confía en el Señor!

SISAC ATACA JERUSALÉN

2 Crónicas 12:1-16

Y cuando Jehová vio que se habían humillado, vino palabra de Jehová a Semaías, diciendo: Se han humillado; no los destruiré; antes los salvaré en breve, y no se derramará mi ira contra Jerusalén por mano de Sisac. (7)

Primero, Roboam abandonó las leyes de Dios (1-5)

Cuando Roboam se hizo fuerte por la gracia de Dios, él e Israel abandonaron las leyes de Dios. Como fueron infieles a Dios, Sisac, rey de Egipto, atacó Jerusalén. Él capturó las ciudades fortificadas y se acercó a Jerusalén. El profeta Semaías fue valientemente a Roboam y los líderes de Judá, y proclamó: “Así ha dicho Jehová: Vosotros me habéis dejado, y yo también os he dejado en manos de Sisac.”

Segundo, porque Roboam se humilló a sí mismo (6-23)

Roboam y los líderes de Judá se humillaron a sí mismos y dijeron: “Justo es Jehová.” Así que Dios no destruyó a Judá. En lugar de eso, Dios les permitió que sirvieran a Sisac para que aprendieran lo difícil que era servir a reyes extranjeros en lugar del Señor Dios, el Rey de reyes. Aun así, Roboam hizo lo malo por causa de la mala influencia de su madre, quien era amonita.

 

Oración: Señor, gracias por perdonar todos mis pecados cuando me arrepiento.

Una palabra: Se humilde y regresa al Señor.

YO HE HECHO ESTO

2 Crónicas 11:1-23

Así ha dicho Jehová: No subáis, ni peleéis contra vuestros hermanos; vuélvase cada uno a su casa, porque yo he hecho esto. Y ellos oyeron la palabra de Jehová y se volvieron, y no fueron contra Jeroboam. (4)

Primero, no pelees contra Israel (1-4)

Roboam quería pelear contra Israel del Norte con 180,000 soldados, pero el profeta de Dios le dijo: “”No subáis, ni peleéis contra vuestros hermanos… porque yo he hecho esto.” Por tanto obedecieron a Dios y se regresaron de marchar contra Jeroboam.

Segundo, los sacerdotes y los levitas fueron a Roboam (5-23)

Roboam fortificó muchas ciudades para defender a Judá. Puso capitanes con provisiones, escudos y lanzas en todas las ciudades, y las hizo muy fuertes. Judá y Benjamín eran suyos. Luego los sacerdotes y los levitas abandonaros sus propiedades y fueron a Jerusalén. Ellos dejaron Israel porque Jeroboam estableció sus propios sacerdotes para adorar a ídolos. Aquellos que pusieron en su corazón buscar a Dios, les siguieron y fueron a ofrecer los sacrificios a Jerusalén. Ellos fortalecieron el reino de Judá y apoyaron a Roboam quien siguió los caminos de David.

 

Oración: Señor, ayúdeme a seguirle a usted con todo mi corazón.

Una palabra. ¡Sigue al Soberano Dios!

ROBOAM

2 Crónicas 10:1-19

Y no escuchó el rey al pueblo; porque la causa era de Dios, para que Jehová cumpliera la palabra que había hablado por Ahías silonita a Jeroboam hijo de Nabat. (15)

Primero, Roboam desechó el buen consejo (1-15)

Los israelitas que estaban con Jeroboam apelaron al rey Roboam, diciendo: ‘Si alivias algo de la dura servidumbre, te serviremos’ Roboam consultó con los ancianos y los jóvenes. Luego, desechó el consejo de los ancianos que le dijeron: ‘Háblales buenas palabras.’ En lugar de eso, siguió el consejo de los jóvenes y contestó duramente a los israelitas. Pero estos eventos vinieron de Dios quien le había dicho a Jeroboam que sería rey por causa del pecado de Salomón.

Segundo, Israel se separa de Judá (16-19)

El pueblo se enojó tanto con la dura respuesta del rey que todo Israel regresó a sus casas, diciendo. “¡David, mira ahora por tu casa!” Solamente quedó Judá y Roboám reinó sobre ella. Cuando Salomón pecó contra Dios, Dios comenzó a dividir a Israel en dos.

 

Oración: Señor, sus palabras siempre se cumplen, tanto las bendiciones como las maldiciones.

Una palabra: Dios es misericordioso, pero justo.