JOSÉ TIENE DOS SUEÑOS

Génesis 36:1-37:11 (Lea 37:1-11)

“Y él les dijo: Oíd ahora este sueño que he soñado:” (6)

El capítulo 36 cierra el linaje de Esaú con 14 jefes en la tribu de Edom, entre 5 jefes horeos. Con esto da pie a los hechos de los hijos de Jacob, especialmente José y Judá, para cerrar Génesis.

Primero, El favorito de papá (1-4) José era odiado por sus hermanos por tres razones: él tenía una madre diferente (Raquel), él los acusaba con su padre, y su padre mostraba favoritismo haciéndole una túnica especial. Jacob causó esta lucha porque amaba más a Raquel que a Lea, y a José más que a sus otros hijos. Los padres no deben mostrar favoritismo o parcialidad, pues Dios tampoco muestra favoritismo (Hch. 10:34).

Segundo, los sueños de José (5-11) Dos sueños hicieron que los hermanos de José lo odiaran todavía más: primero los manojos de granos, y luego el sol, la luna y 11 estrellas que se inclinaron a él. En su celo, lo regañaron: “¿Reinarás tú sobre nosotros, o señorearás sobre nosotros?” los sueños no fueron de una mente orgullosa como ellos supusieron; eran de Dios. Su padre también le regañó, pero guardó estas cosas en su corazón.

Gracias Padre, porque usted no muestra favoritismos sino que nos ama a todos, y por darnos sueños y promesas. Ayúdenos guardar sus asuntos en nuestro corazón.

Una palabra: Guarda los asuntos de Dios en tu corazón.

EL REINO DE DIOS ES PODER

1 Corintios 4:14-21

“Porque el reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder” (20).

Primero, imítenme (14-17) Pablo escribió a la iglesia en Corinto como si se dirigiera a sus propios hijos. Él les advirtió de que no se olvidaran de su servicio y amor paternal, aunque ellos estaban guardados y crecieron en la forma de vida evangélica. La manera del evangelio parece débil y aún insensata para los criterios del mundo, pero es la única manera de permanecer en Cristo Jesús. Por eso, Pablo les recordó apremiadamente diciéndoles: “os ruego que me imitéis”. Él le envió a Timoteo, un hombre fiel que vivió de acuerdo al camino de la cruz que Pablo había predicado.

Segundo, no consiste en palabras, sino en poder (18-21) La arrogancia es lo opuesto al camino de Jesús. Las semillas de arrogancia hacen que los individuos y las comuniones se debiliten gradualmente hasta su destrucción. Algunos de la iglesia de Corinto se jactaban de sus dones espirituales y conocimientos. Ellos hablaban como si tuvieran poder pero las palabras no tienen poder sino el reino de Dios tiene poder. Pablo les recordó cómo él fue a ellos con un espíritu apacible y amor. De esa manera, el poder del reino de Dios ha trabajado en ellos y hubo frutos mediante ellos.

Señor, proteja a mi espíritu de arrogancia. Ayúdeme a vivir en el camino del evangelio y crecer en el poder del reino de Dios.

Una palabra: El reino de Dios es poder

INSENSATOS POR AMOR DE CRISTO

1 Corintios 4:6-13

“Nosotros somos insensatos por amor de Cristo” (10a).

Primero, no penséis más de lo que está escrito (6-7) Los creyentes en Corinto se hicieron víctimas del orgullo espiritual cuando ellos se olvidaron de la gracia de Dios y su palabra. Dios claramente se revela a sí mismo y muestra su santidad, juicio y misericordia en la Biblia. Él reveló su propósito glorioso de la salvación en la cruz. En la palabra de Dios y en la cruz de Cristo, hemos recibido la bendición de Dios en abundancia que son el privilegio de conocerle, ser conocido por Él y ser creados nuevamente como sus hijos. No podemos jactarnos sino agradecerle humildemente por tal regalo.

Segundo, la escoria del mundo (8-13) Pablo vio que en la iglesia de Corinto había las semillas de deseos corruptos de ser “reyes” de su iglesia y ser servidos por el evangelio. En otras palabras, ellos querían beneficios y no sufrimientos. La vida de Pablo fue un ejemplo diferente. Para el mundo, él parecía ser insensato. Pero, él era insensato para Cristo. La vida de un apóstol no parece ser honorable para la medida del mundo. Pero, Dios usa tal vida de sufrimiento para dar vida a otros.

Señor, ayúdeme a dejar el orgullo y la auto-satisfacción, y llevar una vida del apóstol. Úseme como una persona que da vida a otros.

Una palabra: Un insensato para Cristo

LOS ADMINISTRADORES

1 Corintios 4:1-5

“Así, pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios.” (1).

Primero, los administradores deben ser hallados fieles (1-2) Los cristianos corintios consideraron a sus maestros de la Biblia como si fueran los hombres de quienes podían presumir. Pero, ellos son siervos de Cristo que les han sido encomendadas las cosas secretas de Dios. A ellos Dios les reveló un misterio que fue escondido desde hace mucho tiempo. Él se reveló a sí mismo en el evangelio de Jesús, su cruz y resurrección. Pablo era uno de los que recibieron esta revelación. Él llevó una vida fiel a este llamamiento. Él vivió como un mayordomo de los misterios de Dios. Él enseñó a los creyentes en Corinto que tanto él como todos los apóstoles eran los administradores de los misterios sagrados.

Segundo, él que me juzga es el Señor (3-5) Cuando los creyentes corintios se jactaron de los apóstoles, ellos estaban juzgando aunque no debían hacerlo. Es el Señor quien juzga. Pablo no juzgaba ni siquiera a sí mismo. Él confió que el juicio estaba en la mano del Señor. Hay un tiempo señalado para el juicio y hay sólo uno quien juzga justamente porque Él es santo. Él juzga rectamente, exponiendo el pecado como pecado pero, usa el evangelio como la medida. No somos llamados para juzgar sino para servir la justicia de Dios.

Señor, gracias por revelarse para mí en el evangelio de Jesús. Ayúdeme a vivir como un siervo de Cristo y fiel administrador de su misterio.

Una palabra: Ser fiel administrador.

JESUCRISTO, EL ÚNICO FUNDAMENTO

1 Corintios 3:10-23

“y vosotros de Cristo, y Cristo de Dios” (23).

Primero, el fundamento firme es Jesucristo (10-15) El apóstol Pablo sirvió el llamamiento de Dios y a Jesucristo. Él entregó su vida para dar la base de la obra evangelizadora en el mundo gentil. Él trabajó así creyendo que Dios salvó a todo el mundo del pecado y de la muerte en Jesucristo. El ministerio de Pablo estaba basado en su fe de que la cruz de Cristo era la salvación tanto para los judíos como para los gentiles. Jesucristo es el único fundamento seguro. Pablo advirtió a la iglesia en Corinto que evaluara en qué fundamento estaba edificada. El trabajo fundado en Cristo es eterno y todo lo demás perece.

Segundo, sois templo de Dios (16-23) La cruz de Cristo tenía poder de hacer que los cristianos corintios fueran el templo de Dios, su morada santa. ¡Cuán necio sería que ellos fundaran sus vidas y su ministerio en la sabiduría de este mundo y negaran tal poder! Ellos ya no son del mundo sino son de Cristo.

Señor, gracias por hacerme el templo de Dios y de Cristo. Ayúdeme a ser fundada únicamente en la cruz de Cristo.

Una palabra: ¡Lleva una vida fundada en Cristo!