EL ALTÍSIMO ESTABLECERÁ UNA NUEVA SIÓN

Salmo 87:1-7

“Y de Sion se dirá: Este y aquél han nacido en ella, Y el Altísimo mismo la establecerá” (5)

Primero, el Señor ama Sion (1-3). Sion era la ciudad fortificada de Jerusalén que David conquistó, él unió el reino de Israel. Dios usaría esta frase en la Biblia para referirse a su pueblo, un reino de sacerdotes y una nación santa, Él los ama tanto y los estableció para un gran propósito mucho mayor que la nación de Israel.

Segundo, éste nació en Sion (4-7). Usando el tiempo futuro, el salmista comparte el gran plan de Dios para Sion: registrar a los pueblos gentiles que lo reconocen como Dios, dándoles un nuevo certificado de nacimiento: “Éste nació en Sion” Tales personas son tan felices de ser miembros del Reino de Dios, ellos cantan “Todas mis fuentes están en ti” sin mirar hacia atrás. En Jesucristo se nos da el derecho de ser llamados hijos de Dios. A pesar de que somos de muchas naciones, somos uno: un sacerdocio real y una nación santa. Aunque ahora estamos dispersos, un día Jesús volverá y será establecida ésta nueva Sion. ¡Ven, Señor Jesús!

Oración: Gracias Padre por contarme entre los suyos por medio de Jesucristo. Todas mis fuentes están en usted.

Una palabra: Dios establecerá una nueva Sion.

ENSÉÑAME, OH JEHOVÁ, TU CAMINO

Salmos 86:1-17

“Enséñame, oh Jehová, tu camino; caminaré yo en tu verdad; Afirma mi corazón para que tema tu nombre” (11)

Primero, sólo tú eres Dios (1-10). David era pobre y necesitado bajo el abuso de los enemigos arrogantes, él oro a su Dios llamándose a sí mismo “tu siervo” y dijo, “Tú eres mi Dios” Vio a Dios quien es “bueno y perdonador” quien responde su oración y que no hay obras que igualen las suyas. Concluyó “Sólo tú eres Dios” La oración es el tiempo de recordar y dirigir nuestra atención a Dios, y de recordar nuestra identidad como sus siervos.

Segundo, “afirma mi corazón” (11-17). En vista de la grandeza de Dios, la situación de David parecía menos importante que su deseo: “Enséñame, oh Jehová, tu camino” Él anhela confiar en la fidelidad de Dios. Los problemas del mundo parecen tirar de él y dividirlo pero ora por una corazón firme que teme, alaba y glorifica a Dios para siempre, entonces puede presentar el conflicto con sus enemigos a Dios con la seguridad de la capacidad, misericordia y fuerza de Dios. Concluye “Haz conmigo señal para bien”

Oración: Padre, sólo tú eres Dios, gracias por escuchar hoy mi oración, enséñeme sus caminos.

Una palabra. Haz conmigo señal para bien.

LA SABIDURÍA DIVINA DE CRISTO

Marcos 12:13-27

“Dios no es Dios de muertos, sino Dios de vivos; así que vosotros mucho erráis” (27)

Primero, el tributo (13-17). Los fariseos y herodianos trataron de sorprender a Jesús con un escenario donde no podía ganar preguntando, “¿Es lícito dar tributo al César, o no?” Si Jesús decía “sí” entonces considerarían que apoyaba la invasión Romana pero si decía “no” podría ser acusado de iniciar una rebelión, pensaron que ya habían atrapado a Jesús pero la sabiduría del Señor prevaleció. No era una pregunta de “si” o “no”. Debemos ser quienes dan tanto a Dios como al gobierno, los cristianos deben de apoyar y obedecer las leyes civiles porque su autoridad viene de Dios, también debemos dar a Dios lo que le pertenece: todo nuestro corazón, mente, alma y fuerza.

Segundo, la verdad de la resurrección (18-27). La verdadera sabiduría está basada en un conocimiento de las escrituras y el poder de Dios. Los saduceos se acercaron a Jesús con una situación descabellada la cual tenía como propósito disipar cualquier creencia en la resurrección, sin embargo, si ellos hubieran conocido y creído en las escrituras se hubieran dado cuenta de que Dios es Dios de vivos, no de muertos, Abraham, Isaac y Jacob no están muertos sino vivos y presentes con el Señor. Jesús le dijo a los saduceos “vosotros mucho erráis” También erramos nosotros si dudamos de la promesa de vida eterna para aquellos que ponen su confianza en Jesús, Él tiene el poder y autoridad para dar vida.

Oración: Señor, denos la sabiduría de Cristo en nuestro corazón.

Una palabra: Confía en Jesús, la Sabiduría de Dios.

JESÚS ES LA PIEDRA ANGULAR

Marcos 11:27-12:12

“¿Ni aun esta escritura habéis leído: La piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser cabeza del ángulo. . .” (10)

Primero, la autoridad de Jesús es cuestionada (27-33). Al limpiar el templo Jesús demandó un cambio radical que restauraría el templo a su propósito (propósito dado por Dios), sin embargo, los líderes religiosos estaban indignados y se negaron abandonar su control. Esta es la raíz de toda rebelión pecaminosa contra Dios, negarse a arrepentirse y aceptar la autoridad de Dios. Los líderes escucharon el mensaje de arrepentimiento de Juan pero lo negaron, escucharon las palabras vivificantes de Jesús y fueron testigos de sus maravillosas obras pero también las rechazaron. Esta incredulidad persistente les hizo perder la oportunidad de salvación.

Segundo, la palabra de los labradores (11-12). Como a un viñedo hermoso, Dios estableció a Israel en la tierra prometida como su pueblo escogido para que llevara frutos y fuera bendición para toda la tierra. Pero a través de la historia los líderes reclamaron la propiedad de Israel para sí mismos, mataron a los profetas que Dios les había enviado y ahora estaban conspirando para matar al único Hijo de Dios. Pero lo que ellos no entendieron era esto: “La piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser cabeza del ángulo” La muerte y resurrección de Jesús sería la base de la salvación para todo el que pusiera su fe en Él. Sobre Cristo toda la iglesia se mantiene de pie.

Oración: Señor, usted es el fundamento de nuestra vida.

Una palabra: El Señor ha hecho esto.

EL PODER Y AUTORIDAD DE DIOS

Marcos 11:20-26

“Entonces Pedro, acordándose, le dijo: Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado” (21)

Primero, la higuera seca (20-21). La mañana siguiente los discípulos vieron que la higuera se había secado desde las raíces, Pedro exclamó, “Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado” había mucho más que eso de lo que tal vez Pedro se dio cuenta en ese momento. El árbol seco era un símbolo profético del juicio que caería sobre Jerusalén, en el camino a la cruz Jesús dijo a las mujeres: “Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, sino llorad por vosotras mismas y por vuestros hijos” El juicio vino sobre Jerusalén porque rechazaron a Jesús, su Salvador y Rey.

Segundo, fe y oración (22-26). Al maldecir la higuera Jesús ejerció el poder y autoridad de Dios. Ahora compartió con sus discípulos como ellos podían hacer lo mismo a través de la oración, Dios trabaja a través de la oración de su pueblo y lo imposible llega a ser posible, pero para que nuestras oraciones sean efectivas debemos tener fe en Dios, Él es el objeto de nuestra esperanza y confianza, entonces, conforme oramos no debemos dudar de su habilidad o voluntad para hacer lo que pidamos en Su nombre. También debemos liberarnos del rencor que tenemos en contra de otros. Dios usa tal oración para llevar fruto en nuestra vida.

Oración: Padre, gracias por nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Ayúdenos a crecer en fe y oración para que podamos llevar mucho fruto y glorificar Su nombre.

Una palabra: ¡Ora y ten fe!