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Domingo, 27 de noviembre de 2011

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General

El pecado de David y su arrepentimiento

Sábado, 3 de septiembre de 2011

EL PECADO DE DAVID Y SU ARREPENTIMIENTO

PALABRA / 2 SAMUEL 8:1-12:13

V. CLAVE / 2 SAMUEL 12:13

 

“Entonces dijo David a Natan:Peque contra Jehova. Y Natan dijo a David:Tambien Jehova ha remitido tu pecado;no moriras.”

 

En esta palabra vemos como Dios establece el reino de David. La finalidad de esto era que David era un buen pastor para sus ovejas y que Dios quería crecer a su pueblo como una nación de sacerdotes y gente santa, así el reino de Dios se podría expandiera por el mundo. Ademas, durante el reinado de David, Dios bendijo a David y a toda Israel. Porque Dios los encontraba agradables a sus ojos. Dios le dio muchas bendiciones a David, y a pesar de que David tenia tantos logros como para ser soberbio y no reconocer su pecado. El se arrepintió delante de Dios y se reconoció como pecador.

 

I. DAVID MUESTRA LA BONDAD DE DIOS A OTROS (8:1-10:19)

La historia de Israel esta marcada por el reino de David. Antes de David Israel era una nación que huía de sus enemigos y que siempre era asechada, pero con David como rey, Israel se convirtió en un imperio. En el tiempo de David. Las naciones que David conquisto fueron: Philistia, Moab, Edom, Aram, Zobah.

¿Porque David recibió tanta gracia de Dios? David fue bendecido por Dios porque el amaba a Dios mas que a las bendiciones dadas por Dios. Por ejemplo David cada que ganaba alguna batalla, las propiedades de sus enemigos pasaban a ser de David, pero el no se quedaba con nada, David se las dedicaba totalmente a Dios. David siempre trataba de agradar a Dios por medio de ayudar al pueblo de Dios y por medio del crecimiento de su pueblo como un pueblo escogido de Dios. David fue un rey, pero su esencia era la de un siervo de Dios que conocía el Corazon de Dios. David se gano el respeto de su pueblo como lider y nunca lo perdió, su secreto fue que el siempre agradeció y honro a Dios, por lo que el siempre fue tratado como un hombre de gracia y honor.

 

En el capitulo 9 de los versiculos 1 al 13, David muestra bondad para con la familia de Saul. Ahora que David era poderoso puedo el haber buscado revancha contra sus enemigos, pero en cambio David mostro bondad contra sus enemigos, especialmente con la familia de Saul; a pesar de que Saul lo quizo asesinar. Cuando David era perseguido por Saul, Jonathan el hijo de Saul fue al desierto de Ziph a ayudar a David. Jonathan le dijo a David”No tengas miedo, mi padre Saul no pondra una mano sobre ti, tu vas a ser el rey de toda Israel.” Jonatan a traves de esto mostro un profundo amor a la verdad de Dios y su amor a Dios más que a su propia vida. Jonathan fue un verdadero amigo para David. Así que cada vez que David recordaba la gracia de Dios, el se acordaba de su amistad con Jonatan y de su bondad y amor para con David.

Por eso David pregunto a sus súbditos si existía algún pariente de Jonatan al cual podría ayudarle. Un súbdito le dijo que existía un hijo de Jonatan, que se llamaba Mefiboset, el cual estaba postrado de sus pies. David entonces mando a traer a Mefiboset y David le dijo “No tengas miedo, porque ciertamente te mostraré mi bondad por amor a tu padre Jonatán. Yo te restituiré todo el terreno que perteneció a tu abuelo Saúl, y siempre vas a comer a mi mesa. Asi David trato a Mefiboset como a uno de sus hijos.David fue un hombre que conocia la gracia de Dios, por lo que fue bondadoso con Mefiboset.

Asi también David mostro su bondad a Hanun. Hanun se volvió rey de Ammon después de la muerte de su padre Nahash. Cuando David se entero de la muerte de Nahash envio una delegación para llevar sus condolencias a Hanun. Pero Hanun y sus consejeros pensaron que eran espias. Entonces Hanun se enojo y mando que les raparan la mitad de la barba,y les cortaran los vestidos por la mitad hasta las nalgas.

Esto provoco el enojo de David y asi mando a su mejor ejercito a pelear contra el pueblo de Amon. Para esto el pueblo de Amon ya se había unido con los sirios de Bet-rehob y con los sirios de Soba, veinte mil hombres de a pie, del rey de Maaca mil hombres, y de Is-tob doce mil hombres.

Cuanod Joab, el comandante del ejercito de David, vio que sus enemigos eran superior en numero el dijo, “Esforcemonos, por nuestro pueblo, y por las ciudades de nuestro Dios; y haga Jehová lo que bien le pareciere. “El ejercito de los Amonitas era superior en número y en armas, pero aun así no pudieron ganar. Los israelitas ganaron, por ellos tenían una misión y una visión por que luchar. Ellos peleaban por sus hogares y por el pueblo de Dios.

 

II. EL PECADO DE DAVID Y SU ARREPENTIMIENTO (11:1-12:13)

David desde que derroto a Goliad siempre había estado al frente del ejercito, el era su general, su capitán. Casi siempre los generales o estrategas están en los bunquers refugiados y solo dan instrucciones al ejercito. Pero David, no era un líder que solo daba instrucciones, era un líder practico el siempre estaba al frente del ejercito. Pero en estos versículos, David mando al ejercito de Israel a pelear pero el decidió quedarse en Jerusalén. Si pensamos humanamente en este acto de David, podríamos pensar que era justo que el descansara un poco. Pero para el punto de vista de Dios, el fue negligente, ya que Dios le había asignado la tarea de unificar el reino de Israel y expandir su territorio. Asi David ignoro su misión. Con tanto tiempo libre David era presa fácil de Satanás. Por lo que en un dia cuando David caminaba en su palacio, el vio a una mujer bañándose. La mujer era muy hermosa así que David mando a averiguar quién era esa mujer. Esta mujer era Betsabé hija de Eliam, mujer de Urías heteo. Entonces, David mando a traer a Betsabe y durmió con ella. Ella regreso a su hogar. Y la mujer quedo embarazada y se lo mando a decir a David. El pecado de David tuvo sus consecuencias. David inmediatamente pensó en cómo podría cubrir su pecado. Por lo que David mando a traer a Urias, David pensó que mandando a Urias a dormir con su esposa podría ocultar su pecado. Así que David envió a Urias a dormir con su mujer, pero Urias no fue a su casa, si no se quedo a dormir en la entrada del palacio junto a los sirvientes de David.

 

Entonces David le pregunto a Urias: “¿Por qué, pues, no descendiste a tu casa? “, David estaba enojado porque no puedo cubrir su pecado, pero como le respondió Urias a David, vamos a leer el versiculo11. Entonces David intento una vez más enviarlo a su casa, pero Urias desobedeció. Por lo que David se desespero, ya que no había logrado cubrir su pecado. La nueva estrategia de David fue enviar a Urias al frente de batalla , y ahí Urias perdió la vida. Al enterarse que Urias habia muerto, David trajo Betsabe la esposa de Urias a su palacio y la hizo su mujer. David había sido un pastor para el pueblo de Dios, pero cuando el busco su comodidad y el descanso, se volvió un blanco facil para los ataques de Satanas. Y así David, se convirtió en un tramposo, en un falso y mentiroso. Aprendo que no hay un hombre perfecto y que todos pueden fallar, solamente Dios es perfecto. Y la única forma de luchar contra las asechanzas de Satanás es siendo un pastor practico.

 

Del capítulo 12 de los versiculos 1 al 13 David se arrepiente. Cuando pecamos, buscamos esconder nuestro pecado, pero Dios busca siempre la manera de ayudarnos a mostrarlo y a arrepentirnos. Jehova envió a Nathan a David, entonces Nathan le conto una historia de un hombre rico y uno pobre. El hombre rico tenia muchas ovejas, y el hombre pobre solo tenía una oveja, que amaba como a uno de sus hijos. Un dia un viajero llego a la casa del hombre rico y como era costumbre le tenía que ofrecer algo de comer, el hombre rico tomo la oveja del hombre pobre y la preparo como comida para su invitado. David al escuhcar esto se enojo mucho y le dijo a Nathan: “
Vive Jehová, que el que tal hizo es digno de muerte.
Y debe pagar la cordera con cuatro tantos, porque hizo tal cosa, y no tuvo misericordia”. Entonces dijo Natán a David:” Tú eres aquel hombre. Así ha dicho Jehová, Dios de Israel: Yo te ungí por rey sobre Israel, y te libré de la mano de Saúl, y te di la casa de tu señor, y las mujeres de tu señor en tu seno; además te di la casa de Israel y de Judá; y si esto fuera poco, te habría añadido mucho más.
¿Por qué, pues, tuviste en poco la palabra de Jehová, haciendo lo malo delante de sus ojos? Nathan también le dijo de todos los males que iban a padecer la familia de David por causa de su pecado.

 

David siendo el rey de Israel, con un ejercito invencible, al cual muchas naciones temían y respetaban, el había sido reprendido por Nathan, la reaccion de cualquier rey seria cortarle la cabeza, pero David se arrepintió de su pecado. David logro arrepentirse de su pecado, ya que recordó el gran amor de Dios para sus siervos que ante las dificultades el siempre guía, el recordó como lo salvo de la mano de Saúl, como lo estableció como un general invencible, como Dios lo erigió como un rey. David recordó que Dios ama al hombre pero detesta el pecado. Entonces David se reconoció como un hombre pecador. David pudo busco el perdón de Dios, porque conocía el Corazón de Dios y sabia que Dios iba a aceptar su arrepentimiento.

 

A través de esta palabra aprendí primeramente que cuando buscamos nuestra comodidad somos blanco fácil de las asechanzas de Satanás. También aprendí que como humano mi naturaleza es pecaminosa, que el único perfecto es Dios. Además, entendí que cuando uno peca, hay que arrepentirse con un corazón quebrantado y reconociéndome como pecador. La grandeza de David no está en sus logros, si no en el acto de arrepentirse sinceramente delate de Dios, y tener fe en que Dios perdona nuestros pecados.

Me arrepiento porque como a David Dios también me ha guiado, me ha bendecido, sanó mis heridas, me cuido, me restauro como hijo suyo y por su gracia me estableció como pastor. Me regalo una maestría. Y lo único que yo he hecho es abandornar a sus ovejas y buscar un momento de descanso. Esto a hecho que me aleje de la oración, que mi mente este llena deseo carnal. Que tenga un conflicto con cada palabra de Dios. Que me sea muy pesado, escribir pan diario y sogam.

 

Oro para que Dios me de la fortaleza, y pueda salir de mi decaimiento espiritual. Para que pueda ser un pastor útil en su obra de evangelización. Oro para que pueda cumplir con mis siete panes diarios cada semana, para que pueda dedicar una hora diaria de meditación de la biblia. Y pueda dar mas de 3 estudios uno a uno cada semana.

 

Atraves de esta palabra podemos aprender que cuando buscamos un momento de descanso en nuestra vida, somos mucho mas vulnerables a los ataques de satanas. Asi también, debemos ser humildes ante Dios y reconocernos como pecadores delante de Dios. Ademas, debemos arrepentirnos con un corazón humillado y asi aceptar el amor de Dios. Este amor de Dios, que aborrece al pecado pero tiene un amor profundo por el hombre.

 

 

[Escrito por: P. Pablo]

Academia de Samuel

Dios establece el reino de David

Sábado, 3 de septiembre de 2011

Dios establece el reino de David

2 Samuel 1:1-7:29

Versículo clave: 7:16

“Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente.”

El personaje principal de la palabra de hoy es David, el famoso rey David. Y por si se lo estaban preguntando: NO, él no cantaba las mañanitas!. Desde 1 Samuel hemos estudiado sobre la vida de David. Él vivió mucho tiempo como fugitivo, porque el Rey Saúl le tenía envidia y quería matarlo. En esta palabra Dios establece a David como Rey. Y cuando obtuvo el poder, él no buscó vengarse de los hombres que le hicieron sufrir mucho, sino que David puso toda su atención en la forma de agradar a Dios, buscó la voluntad de Dios a través de la oración. Y Dios lo bendijo abundantemente. Oro para que como hombres de Dios, en nuestra vida busquemos primeramente la dirección de Dios en oración y Dios nos conceda ser los siervos útiles de su obra.

I. David es establecido Rey de Judá (caps. 1 y 2)

Miren por favor el versículo 1 del capítulo 1 David se estaba en Siclag después de una guerra contra amalec. Y al tercer día un joven llegó con la noticia de la muerte del rey Saúl. De los versículos 6 al 10, dijo que vio al Rey Saúl tratando de suicidarse con su propia lanza, pero no podía y le pidió ayuda y el amalecita “le echó una mano”. Como prueba llevaba la corona y la argolla. Pero este joven era un oportunista que quiso ser visto como un héroe y ser recompensado, él pensó que David estaría muy contento con la noticia de la muerte de Saúl. Humanamente hablando esto sería lo más lógico sabiendo que Saúl trataba de matar a David. Pero éste joven no sabía que David era un hombre espiritual y que en lugar de odiar a Saúl, lo reconocía como el ungido del Señor. David mismo tuvo varias oportunidades de matar a Saúl, pero no lo hizo porque respetaba el orden espiritual establecido por Dios. David temió a Dios no a los hombres e hizo ejecutar a ese joven por haber levantado su mano contra el ungido del Señor.

El dolor de David por la muerte de Saúl y Jonatán era tan sincero, que escribió un lamento por ellos. él reconoció a Saúl como un poderoso guerrero y elogió a Jonatán con quien tuvo una amistad hermosa.

Pero ahora que Saúl y Jonatán estaban muertos ya no había nada que se interpusiera para tomar el trono por fin. Pero miren el versículo 2:1 David consultó al Señor “¿subiré a alguna de las ciudades de Judá? Y Jehová le respondió: sube. David volvió a decir: ¿A dónde subiré? Y Él le dijo: a Hebrón” Cuando David obedeció a la voluntad de Dios. Los hombres de Judá vinieron a Hebrón y ungieron allí a David como rey sobre la casa de Judá.

Su primer acto oficial, fue enviar una carta a los hombres que habían arriesgado sus vidas para darle sepultura al cuerpo de Saúl. David alabó su acto valiente y estableció paz con ellos. David no quería un país dividido por política, ni trató de imponerse a la fuerza. Él quería unir a todos como hermanos y pueblo de Dios.

Pero no fue fácil unir a la nación. Abner el capitán del ejército de Saúl aun tenía grandes aspiraciones políticas e hizo rey a otro hijo de Saúl: Is-boset.

II. David se convierte en rey de todo Israel (3:1-5:25)

Miren el versículo 1 del capítulo 3: la guerra entre la casa de Saúl y la casa de David duró mucho tiempo. David se hizo más fuerte, mientras que la casa de Saúl se iba debilitando.

Hubo un altercado entre Is-Boset y Abner. Que ocasionó que Abner desertara y buscara a David para aliarse con él. ¿Cómo se le ocurría, Parecía que Abner no tenía honor ni vergüenza, pero él conocía bien a David como un hombre espiritual, y no emocional. Cuando Abner fue con David, David hasta le hizo banquete (3:20) además detrás de todo esto estaba el plan de Dios para unificar a Israel. Abner utilizó su influencia a favor de David delante de los ancianos de Israel y aun de los hijos de benjamín (la tribu de Saúl)

Pero Joab que era el capitán del ejército de David, tenía rencor hacia Abner porque en una guerra había matado a su hermano Asael. Cuando se enteró de la alianza, Joab aprovechó para acercarse a Abner y lo mató. Joab era un buen soldado pero no era un hombre de fe por eso actuó impulsivamente y se vengó por su propia mano.

Cuando David se enteró de esto se enojó mucho contra Joab. Y aunque como rey tenía todo el poder, no actuó con su enojo, haciendo lo que quería. Sino que humildemente oró y encargó a Dios el juicio sobre el culpable. David usó la oración en ese momento de confusión emocional. Él vivió para cumplir la voluntad de Dios sobre él en su generación.

Después de la muerte de Abner, era obvio que David iba a ser confirmado rey sobre todo Israel, Y dos hombres oportunistas Recab y Baana, quisieron ganar el favor de David, ellos asesinaron a Is-Boset mientras dormía, le cortaron la cabeza y la llevaron a David. Ellos proclamaron que Jehová había juzgado a través de ellos.

¿Cómo respondió David a Recab y Baana? Miren el versículo 9: “les dijo: Vive Jehová que ha redimido mi alma de toda angustia” David no buscó la venganza personal, esperó en Dios y finalmente Dios libró su alma de angustias.

De los versículos 1-5 del capítulo 5: los ancianos de todas las tribus de Israel hicieron pacto con él delante de Jehová y ungieron a David como rey sobre todo Israel.

Desde la conquista de la tierra prometida no habían podido tomar Jerusalén que era una ciudad amurallada, pero el rey David marchó con su ejército y conquistó Jerusalén porque él luchó con el poder de Dios. El versículo 10 dice: “Y David iba adelantando y engrandeciéndose, y Jehová Dios de los ejércitos estaba con él”. ¿Cuál era el secreto del éxito de David? Dios estaba con él porque David dependía en Dios

De los versículos 5:17-25 se muestra nuevamente el aspecto de oración de David. Cuando los filisteos oyeron que David había sido ungido por rey sobre Israel, subieron con toda su fuerza para buscarlo. Y David en lugar de enfrentarlos para demostrar su propio poder. Humildemente dependió de Dios en la oración. Miren el versículo 19. ”¿Iré contra los filisteos? ¿Los entregarás en mi mano? Y Jehová respondió a David: Ve, porque ciertamente entregaré a los filisteos en tu mano.” Y cuando los filisteos vinieron por segunda ocasión. David buscó nuevamente la guía de Dios en oración. Dios le dio la estrategia para la guerra y dice el versículo 25 que David lo hizo así. Como Jehová se lo había mandado. David era un rey. Pero él no se sentía orgulloso. Había peleado en muchas guerras, pero no dependía en su propia experiencia. Él dependía en Dios aun en la situación en que humanamente no parecía necesario hacerlo. No podemos pensar que solo en ciertas ocasiones es necesario orar y que en otras no es necesario. A través del ejemplo de David aprendemos que debemos orar ante cualquier situación de nuestras vidas. Llevemos todo en oración a Dios, esperemos por su dirección y seamos obedientes a su palabra. Oro que seamos los hombres y mujeres de victoria a través de la oración continua y anhelosa.

III. David trae el arca de Dios a Jerusalén (6:1-7:29)

Ahora que por fin David era rey, que los que lo perseguían habían muerto y mantenía a los Filisteos “a raya” parecía que a su vida no le faltaba nada. Pero había algo que él anhelaba aun más que el poder y la comodidad; David anhelaba la presencia de Dios. David amaba tanto a Dios que quería estar más cerca de Dios cada día. Decidió traer el arca de Dios a Jerusalén. Cerca de él

David estaba tan emocionado con la idea de traer el arca, que no esperó a la guía de Dios. Su intención era buena. Pero no buscó en la Biblia la forma correcta para hacer esto. Pusieron el arca en un carro nuevo impulsado por bueyes y guiado por Uza. Toda la congregación iba alegre. Pero estaban sirviendo a Dios a su propia manera. Y el resultado fue trágico. Cuando los bueyes tropezaron, Uza extendió su mano para sostener el arca. Dios inmediatamente lo hirió y murió. David se entristeció por ese acontecimiento; se habría entristecido consigo mismo por tratar de traer el arca sin oración. Así que dejó el arca en la casa de Obed-Edom.

Después de un tiempo David decidió de nuevo traer el arca a Jerusalén. Pero esta vez lo hizo con oración y de la forma escrita en la palabra de Dios. Ese día fue para David motivo de gran gozo más que el día en que fue hecho rey. No actuó como un rey orgulloso, sino como un niño alegre ante su padre. Vestido de un efod de lino bailó ante el Señor con toda su fuerza, aunque el protocolo de los reyes dicen que no deben bailar, David no vivía delante de los hombres sino delante de Dios. Que él bailara lo hacía parecer como un hombre ordinario y su esposa Mical lo menospreció por eso. Pero David no se detuvo. Su más grande gozo era agradar a Dios, no a los hombres.

IV La promesa de Dios a David (7:1-29)

El capítulo 7 contiene la promesa de Dios a David, que está asociada con el nacimiento del Mesías. Después de todo lo que había obtenido y logrado, David seguía pensando en la forma de agradar a Dios de mejor manera.

Viendo que él vivía en un palacio, y que el arca de Dios estaba en una tienda, David sentiría mucha vergüenza y deseó construir también una casa para Dios. Pero esta vez tampoco actuó impulsivamente sino que dijo al profeta Nathan su intención. Aunque Dios se agradó de este deseo de David, dio palabra a Nathan. Para recordar a David que Dios había compartido la vida de peregrino junto con todo el pueblo de Israel, y nunca pidió a nadie que le construyera una casa. Dios recordó a David su gracia: que lo tomó de detrás del redil de las ovejas, para hacerlo príncipe, el pastor de su pueblo. Dios lo hizo grande y poderoso. Además prometió establecer la casa de David y su reino para siempre. Esta promesa es tan valiosa e importante que se convirtió en esperanza del pueblo de Dios a lo largo de los años de sufrimiento. Se convirtió en la semilla de esperanza que Jesús vino a cumplir. Vamos a leer el versículo 7:16 “Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente.” Tan pronto como Nathan terminó su mensaje, David se postró delante del Señor y oró. Su oración fue sobre todo de agradecimiento por la maravillosa gracia de Dios y sus promesa dio gracias por lo que Dios había hecho de acuerdo a su palabra y voluntad. (20,21) agradeció a Dios por liberar a su pueblo de la esclavitud en Egipto y el establecimiento de su nación. (22-25) Finalmente, David rogó a Dios por misericordia y que mantuviera para siempre su promesa, no por sí mismo sino para que el nombre de Dios sea grande para siempre. 

La última vez que compartí mensaje trataba sobre cuando Dios desechó a Saúl. En esa ocasión aprendí cómo es el hombre que no es útil para Dios. Es orgulloso, busca agradar a las personas aunque no agrade a Dios, y en lugar de orar actúa conforme a su emoción, haciendo lo que él cree que es mejor o lo que le conviene. En esta ocasión al estudiar sobre David. Aprendí cómo es el hombre a quién Dios utiliza y bendice. Es humilde, busca agradar a Dios por sobre todas las cosas, y anhela estar cerca de Dios.

Por esto David fue tan exitoso y bendecido. Y más que un líder político, fue Pastor.

A través de esta palabra he visto también la gracia y abundante bendición de Dios sobre mi vida, Él me tomó de entre la suciedad de mi pecado, y me lavó con la sangre de mi Señor Jesucristo. Me regaló la salvación, la vida eterna y me da su preciosa palabra como dirección para mi vida. Por su gracia me estableció como pastor y con paciencia me ha entrenado. Abundantemente me bendice y agrega bendición sobre bendición. Aunque yo soy polvo de la tierra, Él me ama y tiene buena voluntad sobre mi vida.

Pero por mucho tiempo yo he sido un necio y desobediente. Me arrepiento delante de Dios por mi necedad, por mi orgullo y por usar sus bendiciones egoístamente. Oro por usar mi vida, mi tiempo y material correctamente para gloria de Dios y como herramienta para el crecimiento de su obra. Aprendo del ejemplo de David que aunque era Rey nunca perdió de vista la misión principal de su vida, y más que un líder político primero y siempre fue pastor para su pueblo. Así yo tampoco quiero perder de vista la misión principal de mi vida y más que un compañero de trabajo sea un pastor, más que hijo o hermano sea pastor. Oro por llevar mucho fruto para la gloria de Dios y no malgastar todas las bendiciones que he recibido. Oro por invitar a las ovejas en campus al menos 3 veces por semana. Y llevar 4 invitados a la conferencia de verano.

Conclusión:

David fue el hombre útil para Dios porque lo primero y más importante de su vida era siempre agradar a Dios. Porque David no hacía lo que quería, según su emoción o justicia propia, sino que buscaba cumplir el plan de Dios. David amaba con pasión a Dios quería estar cerca de él. Dios era para él lo más importante, y su más grande gozo.

Oro para que aprendiendo del ejemplo de David también nosotros lleguemos a ser los hombres y mujeres espirituales que viven para hacer la obra de Dios, con oración y pasión viva. Busquemos agradar a Dios y estar cerca de él. Y Dios utiliza y bendice abundantemente esta clase de hombres.

 

[Escrito por: P. Marco]

Academia de Samuel

Dios establece a Saúl como rey

Jueves, 14 de julio de 2011

DIOS ESTABLECE A SAÚL COMO REY

 

PALABRA/ 1 SAMUEL 8:1-12:25

V. CLAVE/ I SAMUEL 12:13

“Ahora, pues, he aquí el rey que habéis elegido, el cual pedisteis; ya veis que Jehová ha puesto rey sobre vosotros.”

 

Generalmente, los niños maleducados quieren que se haga con ellos conforme sus deseos; lloran, patalean, se encaprichan con una idea hasta que los padres ceden. Meditando en este pasaje, no pude dejar de pensar en el pueblo de Israel como un niño necio y caprichoso; como aquel niño que pide comer 2 litros de helado, y luego tiene dolor de estómago toda la noche por causa de todo lo que comió sin cuidado; o en la niña que se moja en la tormenta desobedeciendo a sus padres, y termina con un terrible resfriado que le dura 3 días.

Las acciones que realizamos o, las peticiones que le hacemos al Señor apoyados en nuestra propia idea o deleite y que no están fundadas en la palabra de Dios, o más aún, que sabemos que son contrarias a Sus mandatos y Su voluntad, terminarán volcándose contra nosotros en decepción, dolor, problemas, estorbando nuestra vida espiritual y, lo más importante, separándonos de nuestro amado Padre Celestial.

Hoy, Dios quiere purificar la vida de sus amados que habitan en Guadalajara. El Señor quiere que examinemos los deseos de nuestro corazón, nuestras peticiones y nuestras acciones.

Oro para nuestros deseos sean puros y legítimos delante de Dios, y que nos arrepintamos de aquellos que no lo son, entregándolos con humildad a Jesús para que sean purificados, cambiando la dirección de nuestros esfuerzos para cumplirlos. Que Señor nos ayude a aceptar esta palabra. Amén.

 

Primera parte, Danos un rey.

En esta academia hemos estudiado quién era Samuel, cómo llegó a ser un siervo aprobado de Dios desde su niñez y que no dejó caer ninguna de las palabras de Dios en toda su vida.

Veamos el versículo 1 del cap. 8. “Aconteció que habiendo Samuel envejecido, puso a sus hijos por jueces sobre Israel.” Samuel ya era un hombre anciano. Él trabajó toda su vida, desde su niñez para el Señor, y quiso heredar a sus hijos el ministerio que Dios le encargó. Pero sus hijos no sirvieron a Dios y al pueblo como lo hizo su padre, sino que se corrompieron y se hicieron avaros. Seguramente hasta empezarían a cobrar honorarios por los sacrificios para salvación, o privilegiaban a los ricos para efectuar sus sacrificios, claro, cobrándoles primeramente “una mochada”.

No sabemos exactamente cuál fue el pecado de corrupción de estos jóvenes; lo que sí sabemos es que los líderes de Israel aprovecharon esta situación para presentar una petición a Samuel y a Jehová Dios.

Leamos juntos los versículos 4 y 5 “Entonces todos los ancianos de Israel se juntaron, y vinieron a Ramá para ver a Samuel, y le dijeron: He aquí tú has envejecido, y tus hijos no andan en tus caminos; por tanto, constitúyenos ahora un rey que nos juzgue, como tienen todas las naciones.”

A Samuel no le agradó ni un poquito esta petición, y oró a Dios. Veamos qué dijo Dios en los versículos 7 y 8 “Y dijo Jehová a Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te digan; porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos. Conforme a todas las obras que han hecho desde el día que los saqué de Egipto hasta hoy, dejándome a mí y sirviendo a dioses ajenos, así hacen también contigo.”

Aquí, Dios descubrió las intenciones del corazón del pueblo; el pueblo no estaba desechando a Samuel solamente; realmente lo que estaba pidiendo era otro rey a quién servir, que no fuese Jehová Dios.

Este pueblo pidió entregar todo lo que tenía y lo que Dios estuvo haciendo muchos años en su vida y la vida de sus antepasados, a un hombre, una persona que, aunque fuese puesta por Dios, finalmente sería alguien imperfecto que, en un día o en algún momento, velaría más por sus intereses personales que por el bienestar de su pueblo. No hay punto de comparación entre ser reinado por Jehová Dios o por un hombre.

¿Por qué Israel pediría un rey, cuando Dios mismo era su rey? Los hombres queremos confiar en las cosas que parecen darnos seguridad, cosas visibles. Confiamos en nuestras familias, en nuestros trabajos, en nuestros amigos, en el dinero, en la posición social, en el amor de otras personas, cuando ninguna de estas cosas pueden asegurar nuestra vida por un solo instante; sólo el Dios invisible puede darnos 100% de seguridad en esta vida, y en la vida eterna.

Dice la palabra en Mateo 6:19 “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan”. En manos de las demás personas, es el peor lugar en el que podemos confiar nuestra vida. Veamos la situación actual del país. En México, la brecha entre los pobres y los ricos-poderosos es cada vez más amplia; la gente con necesidades se hace cada vez más necesitada y numerosa. Nos quejamos de los políticos, que no se dan cuenta de nuestras necesidades, que sólo están pensando en su propio beneficio, etc., etc. Y es cierto. El hombre que no tiene amor de Dios en su corazón, tiende a ver por sí mismo, y olvidarse de los demás.

 

Segunda parte, El pueblo de Dios llamado a ser Nación Santa

¿Cómo fue la vida del pueblo de Israel cuando Dios fue su único rey? Cuando clamaron a Dios, Él los sacó de Egipto con mano fuerte, obrando grandes milagros y efectuando su juicio contra el pueblo egipcio. En el desierto, Dios los protegió del clima y derrotó a sus enemigos; cuando tuvieron sed, Dios los sustentó dándoles agua incluso de las rocas; cuando tuvieron hambre, les dio maná del cielo y codornices; cuando llegaron a la tierra prometida, Dios peleó sus batallas y les dio “casas llenas de todo bien, que no llenaron, y cisternas cavadas que no cavaron, viñas y olivares que no plantaron” Deu 6:11.

Y cuando ellos se fueron el pos de otros dioses, Dios les entregó a sus enemigos; pero cuando se arrepintieron y volvieron a Dios, Él les levantó jueces para pelear y vencer sus batallas.

Parecería que toda esta parte de la historia fue olvidada por el pueblo de Israel.

Ellos también olvidaron el propósito al ser llamados por Dios. En éxodo 19:5-6(a) Jehová Dios les dijo: “Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa.” Dios estableció a ese pueblo como su “especial tesoro”, con la misión de ser un “reino de sacerdotes y gente santa” para todas las naciones de la tierra. Ellos lucharían las batallas de Dios contra sus enemigos, ellos serían testimonio vivo de lo que Dios hace con los pueblos que le aman y le obedecen, ellos anunciarían al mundo la salvación de Dios por medio de Jesucristo.

Pero en lugar de todo lo anterior, el pueblo, aun cuando fue advertido por boca de Samuel acerca de toda la afrenta que Jehová Dios sabía que llegaría a tener al establecérsele un rey, se aferró a tener un rey, diciendo en los versículos 19b-20: “No, sino que habrá rey sobre nosotros; y nosotros seremos también como todas las naciones, y nuestro rey nos gobernará, y saldrá delante de nosotros, y hará nuestras guerras.”

¿Cómo debemos vivir en este tiempo como pueblo de Dios? Mirando a Israel, primero debemos tener confianza en la vida que Jehová Dios nos ofrece.

El pueblo quería ser “como todas las naciones”; nosotros sabemos que “en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.” Hch 4:14 Sólo la sangre de Jesucristo es efectiva para salvarnos, limpiándonos del pecado.

Si llegamos a ser “como todas las naciones”, como los hombres y mujeres que no conocen a Jehová Dios ni le siguen, tal vez lleguemos a tener los deleites temporales que ellos tienen, pero perderemos el propósito precioso de nuestras vidas y padeceremos también todas las afrentas que ellos padecen, de las cuales Dios nos libra y nos protege con mano poderosa. Lo peor de todo, es que irremediablemente caeremos en pecados y lejos de Jesús no hay remisión; moriremos culpables de nuestros pecados sin tener acceso al reino celestial.

Por ello, también nos es necesario examinar detenidamente si hay otros reyes en nuestra vida o en nuestro corazón: alguna persona, cosa o ideal además de Dios a quien le tengamos fidelidad absoluta, que deseemos tanto que nos haga dudar si el camino de la cruz es el camino verdadero y eterno; en donde depositemos nuestras esperanzas de vida, esa cosa a la que no podríamos renunciar si Dios nos la pidiera. Recordemos a Abraham, que fue capaz aún de renunciar a su hijo unigénito, diciendo “Dios proveerá” cuando Dios lo probó para ver si había algo más importante que Él en su corazón.

Si hay algo de eso, debemos arrepentirnos y quitarlo rápidamente, recordando nuestra historia de salvación en Dios, sabiendo que Dios es fiel y verdadero para cumplir todas sus promesas, en esta tierra y en el reino eterno.

Luego, debemos entregar los frutos espirituales al Señor, “amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza” Gal 5:22b-23a. Estos son los frutos del Espíritu Santo, por lo que vienen cuando el Espíritu se manifiesta en nosotros. Para ello, debemos llenar nuestra vida espiritual. Una vez más vivir unidos al Señor, por medio de la oración, la meditación en la palabra y la obediencia a las ordenanzas de Jehová Dios. Esto es, reconocer a Jehová Dios como el Rey en mi vida.

Como “reino de sacerdotes y nación de gente santa”, también debemos dar de gracia lo que de gracia hemos recibido. Este llamado que Dios nos ha dado es para que otros vengan al conocimiento de la verdad y sean salvados por Jesús. Esto es, cumplir la misión para la que fuimos creados.

Si hacemos estas cosas, tendremos una vida satisfactoria, hermosa, bendecida, limpia de pecados, con muchos cambios, porque cada vez estará siendo perfeccionada en las manos del Alfarero.

Oro para que todos los que estamos presentes, entreguemos otros reyes de nuestra vida y corazón al Señor con arrepentimiento, y vivamos una vida limpia, hermosa y bendecida en comunión con nuestro Padre Celestial, cumpliendo Su propósito, siendo un “reino de sacerdotes y nación de gente santa para todas las naciones de la tierra.” Amén.

Cuando el pueblo se aferró a esta petición, Dios los escuchó. Él estableció al Rey Saúl, de la tribu de Benjamín, hombre hermoso y con preciosas cualidades, que los llevó a la victoria en ese momento de angustia, frente a una lucha con los amonitas.

Después de establecer al Rey Saúl, Samuel habló un discurso de despedida frente al pueblo de Israel. En el discurso, primero preguntó públicamente si en algo había agraviado a alguno, o tomado algo de mano de algún hombre, prometiendo restituirlo. El pueblo afirmó que no había hecho vez alguna tal cosa.

 

Después de haber rendido su informe, Samuel les amonestó nuevamente acerca de haber pedido rey, recordándoles la historia de Israel. De aquí vemos que Samuel está auténticamente preocupado porque el pueblo reconozca sus pecados. Él les anuncia que pedirá a Dios que se manifieste con fuerza, por medio de lluvia y truenos sobre los campos de trigo, para que entiendan lo grave que es la maldad que hicieron al pedir un rey.

Debemos aprender ese amor pastoral de Samuel, que siguió orando por el pueblo, buscando un medio por el cual éste se dé cuenta de su maldad. Así, oro que cada uno de los líderes de esta reunión tengamos la sabiduría para mostrar claramente, con la palabra de Dios, la maldad que cometen a los hombres y mujeres, con el propósito de que se arrepientan y vengan a Dios.

Cuando ellos se arrepintieron, Samuel les dio esta promesa de Dios. Leamos los versículos 20 al 22, desde NO TEMÁIS; “No temáis; vosotros habéis hecho todo este mal; pero con todo eso no os apartéis de en pos de Jehová, sino servidle con todo vuestro corazón. No os apartéis en pos de vanidades que no aprovechan ni libran, porque son vanidades. Pues Jehová no desamparará a su pueblo, por su grande nombre; porque Jehová ha querido haceros pueblo suyo.”

Pero también les dio la siguiente advertencia. Ahora leamos los versículos 24 y 25: “Solamente temed a Jehová y servidle de verdad con todo vuestro corazón, pues considerad cuán grandes cosas ha hecho por vosotros. Mas si perseverareis en hacer mal, vosotros y vuestro rey pereceréis.”

Si perseveramos en el arrepentimiento para perdón de pecados, seguramente aunque hayamos hecho mal, Dios nos hará bien. Pero si perseveramos en hacer maldad, y en añadir pecado a nuestro pecado, podemos tener la seguridad de que sufriremos las consecuencias de nuestros pecados.

Dios obtuvo el trono de mi corazón.

Desde que era niña, luché como muchos por el amor de mis padres. Cuando ellos se separaron, sufrí porque ya no encontraba la estabilidad del amor de familia que obtenía, y empecé a buscar el amor de los muchachos. Me volví una “rogona” de lo más vil, al punto de que un muchacho que me gustaba abrazaba a otra muchacha delante de mí, para que yo me decepcionara, pero no lo conseguía. Me super-aferraba a conseguir el amor de los hombres, hasta que cedían.

Recuerdo que lloraba mucho por frustración, por celos, por el deseo de tenerlos a mi lado, luego todos los días andaba melancólica; me aferraba de tal manera, que un día tenían que decir que sí.

Pero luego, la relación con ellos se volvía tormentosa. Llena de incomprensión, de envidias, celos, bueno… para que recordar tantas cosas…

Pero la última relación fue la peor. Caí en la más baja denigración que jamás hubiera pensado vivir. Ahora sin “rogar”, sino que aparentemente “sólo se dieron las cosas”, y terminé relacionada con un hombre que no estaba interesado en tener una pareja formal, rebajándome a su amante por 3 años, y él me pedía, como dice la canción, que delante de los compañeros de la escuela “no me mires, no suspires, no me llames, aunque me ames”. Cuando nuestros caminos estaban por separarse, al egresar de la licenciatura, para él fue sencillo buscar una relación con otra persona que cumpliera sus expectativas y dejarme a mí.

Entonces tuve el dolor más fuerte que he experimentado en toda mi vida: un quebrantamiento verdadero de mi corazón. Me di cuenta que el mundo no había nada sólido, que todo, como dice Eclesiastés, “es vanidad y aflicción de espíritu”. Lloraba casi sin respirar, con una aflicción tan grande como no había llorado. En medio del dolor, sólo pedí a Dios que me diera un poco de consuelo, porque sentía como si ese día fuese a morir, por causa de tanto dolor.

Media hora después ya estaba estudiando la biblia con la madre de fe que Dios me dio, Pastora Keren, y ese día fue el más extraño e importante de mi vida: el día de mi llamamiento. Dios no sólo me dio consuelo, sino una vida nueva.

Lo que quiero mostrar es que cuando quitamos del TRONO DE CENTRO DE NUESTRO CORAZÓN AL Único Dios verdadero, Al Amoroso, Al Misericordioso, Al Poderoso, Al Salvador de nuestras vidas, y ponemos otros dioses, otros reyes, éstos se vuelven contra nosotros, causando grandes desastres en nuestra vida.

Pero no importa qué tan bajo hayamos caído en nuestra vida, o lo dura que parezca la situación, si nos arrepentimos, y venimos a habitar al Abrigo del Altísimo, moraremos bajo la sombra del Omnipotente. Sal 91:1

Oro que el Dios de toda gracia, paciencia y misericordia nos perdone a los pecadores que hemos permitido que otras cosas y deseos ocupen el lugar más importante en nuestras vidas, quitándole el primer lugar, el dominio y el reinado.

Oro que el pueblo de UBF Guadalajara, tenga un Único Rey, nuestro Dios Creador, permaneciendo fiel al Dios todopoderoso, escuchando y obedeciendo su palabra, y llevando la promesa de salvación a otros, siendo el “reino de sacerdotes y gente santa para todos los pueblos de Latinoamérica y todos los pueblos de la Tierra”. Amén. Vamos a orar.

 

 

[Escrito por: P. Teresa Loza]

Academia de Samuel

SÓLO A DIOS SERVID

Viernes, 8 de julio de 2011

SÓLO A DIOS SERVID

PALABRA / I SAMUEL 4:1b-7:17

V. CLAVE / I SAMUEL 7:3

Habló Samuel a toda la casa de Israel, diciendo: si de todo vuestro corazón os volvéis a Jehová, quitad los dioses ajenos y a Astarot de entre vosotros, y preparad vuestro corazón a Jehová, y sólo a él servid, y os librará de la mano de los filisteos.

Dios llamó a Samuel en un siglo donde escaseaba la palabra de Dios y no había visión con frecuencia. Dios cumplió su obra de redención a través de Samuel. En la palabra de hoy, los hijos de Israel pierden la guerra contra los filisteos, pero Samuel les llama a Mizpa para que se arrepientan delante de Dios. De esta manera, la mano de Dios estuvo con Israel y vencieron a los filisteos. Oro para que en nosotros también haya este movimiento de arrepentimiento en Mizpa, y podamos hacer una obra de avivamiento espiritual en los campos universitarios y en nuestro siglo. Oro para que podamos aprender la importancia de un líder, y seamos siervos de fe como lo fue Samuel.

Dios manifiesta su gloria (4:1b-6:21)

Los israelitas salieron a pelear contra los filisteos. En esa batalla, los israelitas perdieron con un saldo de 4,000 hombres muertos. ¿Cómo reaccionaron ellos? Miren el versículo 3. Ellos quisieron traer el arca del pacto de Jehová para ganar la guerra. Ofni y Finees también estaban allí. Cuando llegó el arca, los israelitas gritaron con gran júbilo. Ellos querían decirles a los filisteos: “¡Considérense muertos! Traemos algo más poderoso que la armadura de Iron Man.”

 

Los filisteos oyeron sobre este acontecimiento en el campamento israelí, y se preocuparon. Ellos se dijeron entre sí, a luchar hasta morir, pues si no, serían esclavos de los hebreos. Ellos entendieron que sus únicas opciones eran morir o morir. De esta manera, en ésta guerra murieron 30,000 soldados, y perdió Israel la guerra, y a demás también perdió el arca del pacto.

 

¿Por qué fue derrotado Israel si el arca de Dios estaba con ellos?

 

Primero, no había un líder espiritual. Ofni y Finees eran los sacerdotes de aquel tiempo. Pero ellos no fueron a la presencia de Dios ni oraron buscando dirección de Dios. Y ante unos sacerdotes corrompidos por sus deseos carnales y concupiscencias, los ancianos de Israel debían estar despiertos y orar. Pero ellos no hicieron más que quejarse contra Dios. Ninguno de los líderes de ese entonces tuvo un entendimiento correcto sobre el significado del arca del pacto. Cuando no hubo ningún líder espiritual, tampoco pudieron tener victoria.

 

Segundo, ellos no tuvieron una fe recta. Ellos pensaron que el simple hecho de llevar el arca de Dios, ganarían la batalla sin mover una pestaña. Ellos usaron el arca como un amuleto de buena suerte o un arma secreta para ganar batallas. Pero, ¿qué era el arca del pacto? Era una caja que guardaba las tablas de las leyes de Dios. El arca del pacto simbolizaba el pacto entre Dios e Israel, y se guardaba en el lugar santísimo. Sólo los que se han arrepentido pueden estar en la presencia de Dios. Dios está con nosotros cuando nos arrepentimos de nuestros pecados. En el pasado, cuando cruzaron el Jordán, Dios les mandó que los sacerdotes fueran al frente llevando el arca del pacto, y así pasaron como por tierra seca. También derribaron el muro de Jericó con tan sólo que los sacerdotes dieran vueltas a la ciudad con el arca. Así, los israelitas no creyeron en Dios invisible, sino creyeron el arca visible. Ellos solamente aparentaron su piedad visible, pero su interior invisible era vacío.

 

El resultado de la guerra fue que los hijos de Elí murieron, y él también murió al escuchar la noticia. Ante estos eventos, la esposa de Finees le puso el nombre de Icabod a su hijo, que significa “¡Traspasada es la gloria de Dios!” Esta es una noticia trágica. El hombre en quien es traspasada la gloria de Dios es solamente carne. Un culto donde es traspasada la gloria de Dios, no es más que una reunión religiosa. Una iglesia donde es traspasada la gloria de Dios, no es más que un edificio. Cuando la gloria de Dios es traspasada, llegan la maldición y el juicio de Dios. Pero donde está la gloria de Dios, se recibe la protección y la bendición de Dios. Icabod es en nombre de juicio y la maldición terrible. Pero Emanuel, que es ‘Dios con nosotros’, es la bendición y la felicidad más grande.

 

En éstos días vemos con frecuencia a las personas que llevan la cruz como un accesorio. Piensan que esa cruz les va a proteger y traer buena suerte. Algunos llevan la Biblia a todos lados como una forma de amuleto. No porque un granjero entre todos los días al gallinero se vuelve gallina, y no porque un hombre valla todos los días a la iglesia se vuelve cristiano, así que no se puede ser salvo sólo por ir participar en la iglesia o traer objetos. La salvación viene cuando leemos la Biblia, reconocemos nuestro pecado, nos arrepentimos, y obedecemos a la palabra de Dios. Dios nos protege cuando vivimos una vida piadosa y pura. Dios es espíritu, y se agrada de los que le adoran en espíritu y en verdad.

 

Entonces, ¿es el arca del pacto una cosa inútil e impotente? ¿Una simple caja brillante? El capítulo 5 muestra que Dios es Dios Viviente. Los filisteos quisieron entregar el arca de Jehová a Dagón, su dios principal, como ofrenda de victoria. El pecado de Israel deshonró a Dios. Pero Dios es Dios Vivo. Dios manifestó su gloria por sí mismo. Al día siguiente, cuando fueron al templo de Dagón, vieron que Dagón estaba postrado en tierra delante del arca de Jehová. Entonces los filisteos pensaron que tal vez Dagón tuvo migraña ese día y le dio un leve mareo, y por eso cayó al suelo, y lo regresaron a su lugar. Pero a la mañana siguiente, Dagón estaba caído otra vez, pero esta vez sus dos palmas de las manos estaban cortadas al igual que su cabeza. Así, Dios manifestó que Dagón era un ídolo falso, y que el Dios de Israel es el Único Dios Viviente. Dios no perdona a sus adversarios que desprecian e insultan a Dios. Dios es el único digno de recibir las alabazas y las adoraciones de toda la creación.

 

Pero esto no fue todo lo que sucedió. Dios no solamente hirió a Dagón, sino que a todos los habitantes de la ciudad de Asdod se llenaron con tumores. Y aún cuando se cambiaban de lugar, Dios otra vez les hería con mano dura. De ésta manera, los filisteos no pudieron hacer otra cosa más que reconocer que habían pecado delante de Dios, y decidieron hacer sacrificio de expiación entregando tesoros en oro y regresar el arca a los israelitas.

 

Aún así, algunos escépticos dudaron si estas plagas eran accidentales o si realmente era obra de Dios. Por ello, decidieron hacer una prueba. Ellos tomaron a dos vacas que criaban y que nunca se les había puesto yugo. Hicieron un carro nuevo, y pusieron el carro a las vacas con el arca y los tesoros en el carro. Al mismo tiempo, tomaron a los becerros y los guardaron en sus casas. Las vacas tienen un fuerte amor maternal, así que lo natural era que trataran de regresar a sus casas. Y todavía más, que a ellas nunca se las había puesto yugo, se resistirían mucho más. Así, si era obra de la casualidad, entonces las vacas harían lo que es natural en ellas. Pero si Dios era quien había hecho todas esas cosas, dijeron ellos, se llevaría a las vacas en camino hacia los israelitas.

 

¿Qué fue lo que sucedió? Miren el versículo 12. “Y las vacas se encaminaron por el camino de Bet-semes, y seguían camino recto, andando y bramando, sin apartarse ni a derecha ni a izquierda; y los príncipes de los filisteos fueron tras ellas hasta el límite de Bet-semes.” Las vacas iban bramando por el camino que Dios les guió. Ellas clavaron en la cruz su amor maternal y sus deseos, y cargaron con la cruz de misión sin apartarse ni a derecha ni a izquierda. Así, cargando los sufrimientos, ellas manifestaron que Dios está vivo.

 

Miren los versículos 13 al 18. Los hijos de Israel recibieron el arca. Los levitas ofrecieron a las vacas en holocausto a Jehová y tomaron los tesoros, y todo el día dedicaron sacrificios a Jehová. Pero había quienes osaron mirar dentro del arca de Jehová. A éstos Dios los mató por su vileza. Y los hombres tuvieron temor del arca, y lo enviaron a Quiriart-jeraim, donde había hombres que temían a Dios, y establecieron a Eleazar para guardar el arca.

 

De lo anterior podemos ver que Dios es Dios Vivo. Él se glorifica a sí mismo y declara su gloria. Dios quita la cabeza y las manos de los que le humillan y desprecian, y les juzga con juicios terribles. Pero también, Dios bendice a los que le honran, se arrepienten, y viven bendiciendo su palabra.

Samuel, el pastor de Israel (7:1-17)

Cuando pasaron todas estas cosas, Samuel era todavía muy joven. Pero él tenía visión de Dios. Él entendió que todas las cosas sucedían de acuerdo al plan de Dios. Así, estableció una escuela de profetas y enseño la palabra de Dios creciendo a los discípulos que tenían visión. Samuel enseñó la palabra de Dios y oró por ellos.

 

Ahora habían pasado 20 años desde aquel suceso. Los hijos de Israel pensaron que no deberían servir a los ídolos. Entonces comenzó un movimiento de buscar y amar la palabra de Dios. Había un despertamiento espiritual en ellos. Ellos reconocieron que cuando servían a los ídolos un tiempo sentían placer, pero luego llegaban cosas dolorosas. En ese tiempo Samuel predicó el mensaje de arrepentimiento a Israel. Miren el versículo 3: “Habló Samuel a toda la casa de Israel, diciendo: Si de todo vuestro corazón os volvéis a Jehová, quitad los dioses ajenos y a Astarot de entre vosotros, y preparad vuestro corazón a Jehová, y sólo a él servid, y os librará de la mano de los filisteos.”

 

Primero, debemos quitar los dioses ajenos si queremos volver nuestro corazón a Dios. Samuel no trató con ligereza el pecado de Israel, ni negoció sus pecados. Al contrario, les ayudó a que regresen de corazón a Dios. Samuel les ayudó a que pusieran a Dios como el propósito principal de sus vidas. Baal y Astaron eran dioses ajenos arraigados en el corazón de los israelitas. Baal simbolizaba la agricultura, por ende, la abundancia material. Astarot era la diosa que representaba los placeres carnales. Ellos habían querido servir a Dios y a los deseos materiales y carnales. Sin embargo, el hombre no puede servir a dos señores. Hay que quitar absolutamente los ídolos en nosotros, entonces Dios puede morar en nuestro corazón.

 

Segundo, debemos dirigir nuestro corazón a Dios. Aunque quiten los ídolos, si en su corazón siguen los recuerdos y las nostalgias por los placeres del mundo, no es un arrepentimiento verdadero. Si nuestro corazón no está dirigido hacia Dios, con facilidad caemos en los placeres del mundo. El autor de Proverbios dijo que el que guarda su corazón es más grande que el que saqueó diez ciudades. No debemos tentar el corazón de otros, ni debemos dejar que nuestro corazón sea saqueado. Sobre todo en el tiempo de juventud, es importante guardar el corazón. Guardar el corazón significa vivir agarrado de la palabra cada día, y pensar conforme a los pensamientos de Jesús.

 

Tercero, debemos servir sólo a Dios. ‘Servir sólo a él’ significa que debemos tener sacrificio y devoción total a Dios. Debemos entregar nuestro material, nuestro tiempo, nuestra carrera y aún nuestra vida. Por eso muchas veces en nuestro corazón surgen dudas de si realmente debemos hacerlo, y queremos vivir apropiadamente según nuestra comodidad y deseo. Queremos tratar la vida de fe como una parte de nuestra vida, pero al mismo tiempo queremos las cosas del mundo. Pero dice la palabra que debemos servir solamente a Dios. Debemos amarle y servirle con todas nuestras fuerzas, toda nuestra alma y todo nuestro corazón. Servir sólo a Dios es la fuente verdadera de la felicidad y gozo. Cuando servimos sólo a Dios podemos tener significado y propósito en nuestras vidas.

 

Miren los versículos del 5 al 11. Cuando Elí quiso ayudar al pueblo humanamente, no había arrepentimiento en ellos. Pero cuando Samuel les hizo reconocer sus pecados, y les ayudó a arrepentirse, el pueblo se arrepintió y vivieron centrados en Dios.

 

Samuel no solamente les hizo arrepentirse, sino que les hizo reunir en Mizpa, levantar un altar a Dios y estar en ayuno. Samuel les ayudó a que haya un movimiento de arrepentimiento, y el pueblo se arrepintió de sus pecados y su incredulidad.

 

Cuando el pueblo volvió su corazón a Dios, también ellos supieron orar y pedir al siervo de Dios cuando estuvieron en dificultad. Cuando los filisteos quisieron aprovechar la oportunidad para destruir al pueblo de Israel, Dios protegió a su pueblo con grandes truenos del cielo y les dio a los israelitas una victoria contundente.

 

A través de ésta palabra podemos ver la importancia de un líder espiritual. Cuando Elí y sus hijos cayeron en pecado, el pueblo de Israel fue derrotado en batalla. Israel llegó a ser objeto de burla. Pero cuando Samuel, el siervo de Dios, estaba despierto espiritualmente, revivió al pueblo y fue restaurada la nación. ¿Por qué enfatizamos tanto en el establecimiento de discípulos? Porque una persona es muy importante. Para crecer un discípulo se requiere de mucho trabajo y sacrificio. Pero cuando crece y se es un líder espiritual, una nación tiene esperanza de vida. Por lo tanto, crecer un líder espiritual es dar vida a un país. Si este año crecemos a los discípulos en CUCSH, CUCEI, CUCEA y CUCS, México está regresando a la vida. Y aún cuando no crezcamos a un discípulo, pero crecemos nosotros espiritualmente, México está reviviendo. Debemos señalar el pecado de nuestro pueblo y ayudarles a arrepentirse. Oro que podamos hacer un movimiento de avivamiento espiritual, primero en nosotros mismos, y luego también en los campos universitarios, para que México reviva y el mundo entero recobre vida a través del evangelio.

 

Soy pastor Eduardo García por gracia de Dios, yo era algo parecido a los israelitas en el tiempo de Samuel yo conocía la palabra, la gracia y el poder de Dios, él se había manifestado muchas veces en mi vida pero aun así yo me alejaba cada vez mas de el hasta el punto de intentar dejarlo a un lado, para volverme como los demás que no creían en él, pero Dios no me dejo y no solo eso sino que me levanto y fortaleció hasta convertirme en un líder para su pueblo, encomendándome la misión de predicar su palabra en los campus universitarios, primero en el CUCEI y después en el campus del CUCSH.

 

Cuando le encargaron a mi fraternidad este campus a mí me dio gusto y pensé que no sería tan difícil porque ya tenía dos ovejas allí, pero las ovejas dejaron de estudiar y no podía encontrar ovejas que quisieran seguir estudiando la palabra, entonces me desanime y dije porque si antes de servir ese campus Dios me permitió ovejas porque ahora que lo sirvo Dios no me ha permitido ovejas fieles, esto paso no porque Dios no pudiera darme las ovejas sino porque estaba confiando solamente en mis capacidades y no en Dios, pensé que al encargarnos esa obra ya las ovejas vendrían automáticamente, me paso lo mismo que al pueblo de Israel que pensó que con solo llevar el arca del pacto tendrían la victoria, pero entonces ¿Cuál fue la diferencia? La diferencia fue que antes de que se nos encargara el campus del CUCSH este campus se veía solo entonces me esforzaba y oraba para encontrar a las ovejas, y ahora había dejado de hacerlo.

 

De esta manera perdí la batalla, y caí en decepción al grado de pensar que no era digno de servir esta obra, y cada día me alejaba más de la palabra y de la participación en la iglesia, pero Dios así como mostro su poder al regresar el arca a los Israelitas por sí mismo, así me ayudo a regresar a su iglesia manifestándose en mi vida, pero aun me faltaba un paso más, yo estaba participando en las reuniones pero no me había arrepentido completamente, pensaba que con tan solo participar ya estaba haciendo bien, recibía la palabra y hacia decisiones con forme a ella, pero mi corazón no se había vuelto totalmente al señor, pero el hablo a mi corazón y me hizo caer ante él y arrepentirme por no haber dejado que él me guiara, por haber dejado su obra, por mi pecado de masturbación y demás pecados, yo estaba algo confundido porque no sabía qué había pasado si solo había sido un impulso o si realmente Dios estaba trabajando conmigo, entonces Dios me hizo dar este mensaje a pesar de que hace dos semana había compartido uno, y a través de la palabra comprendí que no había sido una casualidad o un impulso sino que Dios estaba actuando en mi vida y quería transformarme para servirle solo él, quitando todo lo que estorbaba en mi corazón para poder entregárselo a él.

 

Oro para dejarme guiar por Dios y servir correctamente el campus del CUCSH apoyando a mi fraternidad para cumplir con nuestra meta de 10 estudios 1 a 1 y encontrar 3 ovejas fieles en este tiempo, oro para recordar siempre que el que hace la obra es Dios y que no basta solo con participar en las reuniones sino que a demás debo de tener un corazón arrepentido y de esta manera poder crecer espiritualmente como un líder y poder guiar a otros a Dios a través de la palabra de arrepentimiento y así haya un avivamiento en los campus universitarios de la UdeG.

Conclusión

Dios es Dios Vivo y Santo. Dios está con los que se arrepienten, y les ayuda a triunfar. Oro que quitemos los ídolos que hay en nuestro corazón, y dirijamos nuestro corazón solamente a Dios, y sirvamos sólo a Dios. Oro que haya un movimiento de avivamiento espiritual como en Mizpa, desde nuestro corazón y hacia afuera, y rescatemos a éste siglo. Oro que cada uno de nosotros podamos crecer como líderes espirituales para este siglo, y crezcamos a líderes espirituales que puedan encargarse de nuestra generación.

 

 

[Escrito por: P. Eduardo]

Academia de Samuel